El mercado interno es uno de los componentes relevantes de la economía argentina, pero su evolución no depende exclusivamente del poder adquisitivo de los trabajadores. José Dapena, economista y director del Departamento de Finanzas de UCEMA, sostuvo que para analizar el consumo es necesario observar simultáneamente los salarios y el nivel de empleo.
“No sé si es la única, es decir, empleo también. Si necesitás las dos variables, podés tener mejores sueldos reales, pero si tenés 15% de desempleo, parece que 15% no te sirve para nada”, explicó en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Salarios y empleo como variables del consumo
Dapena remarcó que observar únicamente la evolución del salario real puede ofrecer una mirada incompleta sobre la situación de los hogares. La cantidad de personas que efectivamente tienen trabajo también condiciona directamente la capacidad de consumo.
“Cuando analizás las cifras decís, bueno, veo por un lado el salario real y veo por el otro lado el nivel de desempleo”, explicó. Para el economista, el análisis requiere mirar “tanto el precio como la cantidad” dentro del mercado laboral.
También hizo referencia a la última tasa de desempleo disponible. “Si bien el desempleo está en una cifra, creo que está en 7,5, si mal no recuerdo, en la última medición, que ya viene rezagada con seis meses”, sostuvo.
La informalidad también modifica el escenario
El economista consideró necesario incorporar la informalidad laboral a la discusión, ya que la tasa de desempleo no permite por sí sola conocer las condiciones en las que trabajan quienes permanecen ocupados.
Desde esa perspectiva, el comportamiento del consumo depende de una combinación entre cantidad de empleo, evolución de los salarios y calidad de las condiciones laborales.
Dapena también destacó la importancia que tiene el consumo dentro de la estructura económica del país. “El sector del consumo es un componente bastante significativo de la economía argentina, sobre todo por lo cerrada que es. Argentina es un país cerrado, no es un país abierto”, afirmó.
La necesidad de ampliar las exportaciones
A partir de esa característica, Dapena planteó que Argentina tiene margen para incrementar su participación en los mercados internacionales. Según explicó, esa estrategia no debería limitarse a los sectores que actualmente concentran buena parte de las ventas externas.
“Y no me refiero únicamente, para no quedar a energía, petróleo, agro, sino a PYMES”, remarcó.
Como referencia, mencionó el proceso de reconversión productiva de Italia, donde distintas empresas buscaron especializarse en actividades capaces de competir internacionalmente. Para Dapena, una mayor inserción externa permitiría que las compañías argentinas no dependan exclusivamente de la evolución del mercado doméstico.
El problema de alcanzar escala
Uno de los principales obstáculos señalados por el economista es la escala productiva. “El mercado interno te sirve cuando tenés escala también. Si vos no tenés escala, es imposible competir por calidad”, sostuvo.
Dapena comparó en ese punto el tamaño de Argentina con el de China para mostrar la diferencia de mercado potencial. Mientras el país tiene alrededor de 45 millones de habitantes, China supera ampliamente los 1.000 millones.
“Entonces yo no puedo ir a competir con 45 millones de habitantes con un país que tiene 1.500 millones de habitantes”, afirmó.