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Petróleo, agro y tasas: en RDEco explicaron cómo impacta el escenario internacional en la economía argentina

En Ronda de Economistas (RDEco), Javier Preciado Patiño y Miguel Ponce analizaron el impacto sobre el sector agropecuario, el comercio exterior y los mercados emergentes.

Exploración offshore de petróleo Foto: argentina.gob.ar

La suba del petróleo, los conflictos internacionales, el fenómeno de El Niño y las decisiones de la Reserva Federal estadounidense configuran un escenario con efectos contrapuestos para la economía argentina. En Ronda de Economistas, Javier Preciado Patiño y Miguel Ponce analizaron cómo esas variables pueden impactar sobre el agro, el comercio exterior y los mercados financieros.

“El farmer estadounidense está pagando 6,50 y pico dólares el galón, es una guasada, están muy complicados con este valor del petróleo”, sostuvo Preciado Patiño en +Perfil. Los combustibles estadounidenses efectivamente atravesaron una fuerte escalada durante septiembre en medio de las tensiones en Medio Oriente: Reuters informó que el diésel superó los US$6 por galón y que el crudo Brent continuaba por encima de los US$100 hacia fines de mes.

Un balance favorable para el agro argentino

“Si vos metés todo en la licuadora, el balance es positivo”, afirmó el exsubsecretario de Mercados Agropecuarios al ponderar simultáneamente los mayores costos y las oportunidades que generan los precios internacionales. Según su análisis, Argentina conserva ventajas relativas vinculadas con su capacidad productiva y su posición geográfica.

“Esta es una región donde salimos directamente al océano, tenemos capacidad de producción, es una región sin conflictos bélicos a la vista”, señaló. Preciado Patiño contrapuso esa situación con los problemas financieros que atraviesan productores brasileños y con el encarecimiento energético que enfrentan los agricultores estadounidenses.

“Me parece que Milei va a tener la cuarta campaña consecutiva muy buena”, proyectó el especialista, siempre que las condiciones climáticas acompañen. Su evaluación corresponde a una perspectiva sobre la próxima cosecha y dependerá, entre otras variables, de la evolución de El Niño durante los meses decisivos para los cultivos.

El Niño y el riesgo de los excesos de agua

“No, ojo, si yo tengo un campo y justo me cae ahí la inundación, te voy a decir que no, pero vamos a verlo en la macro nacional”, respondió Preciado Patiño ante la consulta sobre el denominado “super Niño”. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en septiembre que el ENOS se encuentra en fase cálida y estimó una probabilidad del 100% de continuidad de El Niño durante septiembre, octubre y noviembre, con intensidad fuerte o muy fuerte.

“Si se corre para el otoño, ahí te va a complicar la cosecha porque los días se acortan, hace menos temperatura y no podés entrar con las máquinas y se te pudre el cereal en el campo”, explicó. Para el especialista, no importa solamente cuánto llueva, sino también dónde y en qué momento se produzcan los excesos hídricos.

“Históricamente los años Niño fueron mejores para la Argentina que los años secos”, planteó Preciado Patiño al comparar los distintos escenarios. La contracara más reciente fue la severa sequía que afectó la campaña 2022/23 y provocó fuertes pérdidas en la producción de soja y maíz.

Estados Unidos, China y el comercio de soja

“Estamos viviendo horas claves, no sólo para nosotros, creo que para el mundo, en esta cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump”, sostuvo Miguel Ponce. La reunión se realizó el 24 de septiembre en Washington y terminó con una extensión por dos meses de la tregua comercial entre ambas potencias, mientras agricultura, energía y minerales críticos estuvieron entre los principales temas de negociación.

“Uno de los temas que nos interesa mucho es si China vuelve a comprar soja estadounidense”, explicó Ponce. La discusión resulta relevante para la Argentina porque China es el principal comprador mundial de soja y cualquier modificación en sus adquisiciones estadounidenses puede alterar los flujos internacionales y las condiciones de competencia en el mercado agrícola.

La FED y el “vuelo a la calidad”

“Para nosotros, sin embargo, nos pega mucho más todo esto de la FED”, advirtió Ponce al trasladar el análisis hacia los mercados financieros. La Reserva Federal ya elevó el 16 de septiembre su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el rango de 3,75% a 4%, y la mayoría de sus autoridades proyectó al menos otra suba durante 2026.

“La suba de tasas de la FED que genera el vuelo a la calidad en los emergentes, creo que eso nos pega más”, explicó. Cuando aumentan los rendimientos estadounidenses, los activos de economías emergentes deben competir con alternativas consideradas de menor riesgo, una dinámica que puede presionar sobre los costos de financiamiento y los flujos de capital hacia países como Argentina.

“Si vos metés todo en la licuadora, el balance es positivo”, había sostenido Preciado Patiño al mirar específicamente al agro. El escenario, sin embargo, combina esa oportunidad productiva con combustibles más caros, incertidumbre climática y una política monetaria estadounidense más restrictiva.