El diseñador y escritor Nicolás Bouvet presentó Patada en el ojo, una novela atravesada por la música, la amistad, los viajes y la crisis argentina de 2001-2002. En diálogo con Osvaldo Quiroga en Ronda de Escritores, contó cómo nació una historia protagonizada por tres jóvenes unidos por la obsesión con una banda de los años 80.
“Es uno de los golpes que peor le hace al cuerpo humano, por el impacto cerebral que tiene”, explicó Bouvet en +Perfil sobre el título de la novela. La expresión, sin embargo, no funciona únicamente en su sentido literal: dentro del relato también adquiere una dimensión metafórica y musical vinculada con aquello que viven sus protagonistas.
Tres amigos detrás de una banda de los 80
La historia comienza con tres amigos profundamente ligados a la música y obsesionados con un grupo de los años 80 que ya no existe. “Es un viaje demencial”, definió Bouvet sobre el recorrido que emprenden para encontrar a su artista favorito y que termina alejándose rápidamente de cualquier aventura convencional.
La búsqueda musical funciona también como una puerta de entrada a una generación y a una época determinada. “La crisis de 2001-2002 aparece como un ente fantasmático”, explicó el escritor sobre un contexto histórico que acompaña permanentemente a los personajes aun cuando no sea el único centro de la narración.
La crisis como parte del derrumbe
“Donde se derrumbó todo, uno sentía que se derrumbaba todo”, recordó Bouvet al describir la sensación que atraviesa el libro. El escenario económico y social se mezcla con el final de una etapa personal para los protagonistas, que empiezan a enfrentarse con un mundo distinto del que habían imaginado.
Ese quiebre también tiene una dimensión íntima. “También se derrumba la inocencia que estos adultos jóvenes tienen”, sostuvo el autor, para quien la crisis aparece tanto como un acontecimiento colectivo como una transformación en la manera en que los personajes miran su propia vida.
Música, amistad y una generación en transformación
“Es un viaje demencial”, volvió a definir Bouvet sobre una trama en la que la obsesión musical termina empujando a los protagonistas hacia situaciones inesperadas. La banda que persiguen funciona como una referencia común, pero también como el símbolo de una juventud que empieza a quedar atrás.
“La crisis de 2001-2002 aparece como un ente fantasmático”, señaló al explicar cómo el contexto histórico se filtra en la historia sin convertirse necesariamente en una reconstrucción documental. La novela trabaja con esa presencia como una fuerza que modifica vínculos, expectativas y certezas.
El trabajo junto a Enzo Maqueira
“Yo la trabajé con él, o sea, yo la llevé escrita y con él hicimos un seguimiento”, contó Bouvet sobre su vínculo con Enzo Maqueira durante el proceso de escritura. El intercambio funcionó como una instancia de acompañamiento y revisión del material a medida que la novela iba encontrando su forma definitiva.
Ese trabajo permitió revisar una historia en la que “se derrumba la inocencia” al mismo tiempo que se derrumba buena parte del mundo que rodea a los personajes. En Patada en el ojo, la amistad y la música quedan así atravesadas por una época que transforma la búsqueda inicial de tres jóvenes en un recorrido mucho más profundo.