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RDC: Reino Unido evalúa habilitar nuevas explotaciones de gas y petróleo y crece la rebelión dentro del laborismo

El Gobierno británico evalúa autorizar nuevas explotaciones de gas y petróleo mientras enfrenta cuestionamientos internos por sus compromisos climáticos. El escenario fue analizado en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil.

Glustein sobre la suba del petróleo: “Si no hay un alto al fuego, vamos a tener un barril futuro en un valor de 100 o más arriba” Foto: Cedoc Perfil

El Gobierno de Reino Unido evalúa autorizar nuevas explotaciones de gas y petróleo, una posibilidad que abrió una disputa dentro del Partido Laborista por el impacto ambiental de la medida. El debate se da además en medio de la presión por los precios de la energía y el aumento del costo de vida.

Durante Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el corresponsal de Reino Unido Marcelo Justo señaló que alrededor de 100 diputados laboristas expresaron su rechazo a la posibilidad y comenzaron a acercarse al Partido Verde y al Partido Liberal Demócrata. Para el Gobierno, la discusión combina compromisos climáticos, seguridad energética y el impacto de las tarifas sobre los hogares.

La expansión de la producción de gas y petróleo genera tensión

Según Justo, las versiones periodísticas surgidas en los últimos días indican que el Gobierno británico planea dar luz verde a algunas explotaciones gasíferas y petroleras. La eventual autorización entra en contradicción con compromisos asumidos por el laborismo en su plataforma programática.

El corresponsal recordó que allí figuraba un compromiso de alcanzar una especie de suma cero frente al calentamiento global, de modo que la producción y el consumo del Reino Unido no implicaran una contribución neta al aumento de las emisiones.

En ese contexto, Justo sostuvo que habilitar nuevas explotaciones modificaría ese equilibrio. "Esto aumentaría el nivel de efectos invernaderos que produce el Reino Unido y desequilibraría esta suma cero", señaló.

Una rebelión dentro del Partido Laborista

La discusión ambiental ya generó resistencia dentro del oficialismo. De acuerdo con el corresponsal, alrededor de 100 diputados laboristas están descontentos con la posibilidad de ampliar la producción de hidrocarburos y comenzaron a coordinar posiciones con fuerzas opositoras.

"Esto ha provocado una rebelión ya dentro del partido laborista", afirmó Justo. El escenario representa una fuerte tensión política para el Gobierno y se convirtió en uno de los principales conflictos que deberá resolver.

La disputa también involucra al Partido Verde y al Partido Liberal Demócrata, con los que los legisladores laboristas disconformes estarían buscando coincidencias. "Hay una fuerte tensión alrededor de esto", resumió el corresponsal.

El dilema entre las importaciones y el precio de la energía

Más allá del impacto ambiental, el Gobierno enfrenta una presión concreta sobre el abastecimiento energético. Según lo planteado durante el segmento, la autorización para explotar un pozo de gas podría reducir en torno al 6% las necesidades de importación de gas del Reino Unido.

Esta posibilidad podría ayudar a reducir la dependencia externa, aunque permanece abierta la discusión sobre cuánto impacto tendría una mayor producción local sobre los precios de las tarifas. El problema adquiere mayor relevancia en un contexto de aumentos previstos para los próximos meses.

Justo señaló que las tarifas de gas subirían un 4% a comienzos de octubre. El incremento impacta directamente sobre una de las prioridades del Gobierno: contener el costo de vida.

El costo de vida queda en el centro de la disputa

La cuestión energética pone al Ejecutivo frente a dos objetivos difíciles de compatibilizar: sostener sus compromisos vinculados con el calentamiento global y, al mismo tiempo, buscar alternativas para moderar el costo de la energía.

"Los precios de las tarifas ahora de gas van a subir a principio de octubre un 4%", remarcó Justo. Para el corresponsal, la suba afecta directamente al núcleo de la agenda oficial vinculada con la mejora del poder adquisitivo.

En ese escenario, una eventual ampliación de la producción de gas y petróleo podría ser presentada como una herramienta para reducir la dependencia de las importaciones, pero también expone al Gobierno a cuestionamientos por sus compromisos ambientales.

El presupuesto aparece como próximo punto de tensión

La disputa energética se suma a otras tensiones que atraviesan al Gobierno británico y podría adquirir mayor relevancia en las próximas semanas. El debate tiene como horizonte el presupuesto previsto para el 28 de octubre, fecha que Justo identificó como un posible punto de definición.

El Ejecutivo deberá buscar un equilibrio entre las demandas de los legisladores laboristas, la necesidad de contener los precios energéticos y los compromisos asumidos en materia de cambio climático. "Tiene acá toda una serie de contradicciones que va a tener que resolver", sostuvo el corresponsal.