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Sabatino “Cacho” Palma en RDEsc: “El teatro es para que no muera lo humano”

El autor, actor y director rosarino repasó en Ronda de Escritores (RDEsc) sus casi 50 años de trayectoria teatral y recordó sus particulares versiones de Hamlet, Edipo Rey y Antígona. También reflexionó sobre el conflicto entre las leyes humanas y las normas impuestas a partir de la tragedia de Sófocles.

Sabatino “Cacho” Palma, autor, actor y director. Foto: reperfilar.

Sabatino “Cacho” Palma lleva casi cinco décadas dedicado al teatro desde Rosario. Autor, actor, director y también formado como psicoanalista, construyó una trayectoria atravesada por la relectura de los clásicos y por una búsqueda constante de nuevas formas de llevar al escenario preguntas sobre la ley, el poder, la palabra y los vínculos humanos.

Desde los 19 años estoy por cumplir 50 años de teatro ininterrumpidos, desde mi ciudad Rosario”, contó Palma durante una entrevista con Osvaldo Quiroga en Ronda de Escritores, por +Perfil. En ese recorrido aparecen obras como Hamlet, Edipo Rey y Antígona, revisitadas desde una mirada propia.

Los clásicos desde una perspectiva personal

Respetábamos el texto, pero no usábamos estas versiones que son de griego al inglés, y del inglés al español, y del español a lo que podemos”, explicó Palma sobre su trabajo con las tragedias griegas. Su intención era acercarse directamente al sentido de las obras y evitar que las sucesivas traducciones terminaran alejando el texto de su fuerza original.

En su versión de Hamlet, “Hamlet era una mujer”, recordó sobre la decisión de darle el papel protagónico a Claudia Cantero. En otros trabajos, como Edipo Rey y Antígona, contó además con la supervisión de Alberto Ure, a quien definió como “un maestro inolvidable”.

Un hotel convertido en escenario

Todo Edipo transcurría en todo el hotel, usando las escaleras, las puertas y todo eso”, recordó Palma sobre una de sus puestas más singulares. La obra fue representada en el antiguo Hotel Italia de Rosario, un edificio deteriorado que posteriormente tendría un destino universitario.

La estructura misma del lugar terminó convertida en parte de la representación. “Usábamos las escaleras, las puertas y todo eso”, explicó el director, mientras los espectadores recorrían distintos sectores junto con los personajes y la tragedia se desplegaba por el edificio.

Antígona y dos formas de entender la ley

Está la ley burocrática, aparatosa, impuesta, y está la ley ancestral humana”, sostuvo Palma al reflexionar sobre el conflicto central de Antígona. La obra contrapone la decisión política de Creonte con la voluntad de Antígona de sepultar a su hermano Polinices.

Para el teatrista, esa tensión conserva plena vigencia. “La ley ancestral humana es la que hoy está totalmente devaluada en el mundo”, afirmó, y encontró allí uno de los motivos por los que los clásicos continúan ofreciendo materiales para pensar el presente.

El teatro como defensa de lo humano

Teatro para no morir, es para que no muera lo humano”, sintetizó Palma al explicar qué lo impulsa a seguir trabajando después de casi medio siglo. Esa defensa de lo humano aparece asociada, en su mirada, con la palabra, la poesía, el relato y la posibilidad de construir vínculos a través de ellos.

El director recordó también a Humberto Lobosco, escritor y lector rosarino, y una expresión que utilizaba con frecuencia: “Esto es extraordinario”. Palma retomó aquella frase para advertir sobre una transformación que observa en la vida cotidiana: “Se perdió de ver cómo nos puede gobernar lo ordinario”.