Causa Vialidad

Stolbizer: “La inhabilitación perpetua a CFK es más importante que la prisión, pero la sociedad no está preparada para que se la indulte”

"Creo que no está la sociedad en condiciones de recibir esto como noticia", afirmó líder del partido GEN sobre un eventual perdón presidencial, al que calificó como "la gran espada de Damocles sobre los candidatos del peronismo".

Stolbizer Foto: Cedoc

A un año de la ratificación de la condena por la causa Vialidad, Margarita Stolbizar analizó el panorama judicial de la expresidenta y aclaró que no es “una abanderada de los reclamos de prisión”, sino que lo verdaderamente trascendente es “la pena de inhabilitación para ejercer cargos públicos” y el decomiso de los bienes. Sin embargo, reconoció que las demoras en los tribunales y el entramado de recursos judiciales podrían dejar en suspenso las causas pendientes de Hotesur-Los Sauces y Cuadernos, postergando sentencias firmes hasta después de 2029. "El problema de la Argentina, en gran medida no es la corrupción, es la impunidad de los corruptos", sosutvo en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). 

Margarita Stolbizer es abogada, docente y dirigente política, fundadora y líder del partido GEN (Generación para un Encuentro Nacional). A lo largo de su trayectoria ha ejercido múltiples mandatos como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. Durante sus gestiones integró bloques clave de la oposición de centro, como Hacemos Coalición Federal y Encuentro Federal. Fue tres veces candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires y compitió por la presidencia de la Nación en las elecciones del año 2015. Es presidenta de la Asociación Civil Bajo la Lupa y ha ejercido cargos internacionales en organizaciones como Parlamentarios para la Acción Global. Recibimos en Modo Fontevecchia a Margarita Stolbizar.

Margarita, un gran gusto tenerte acá. Hoy es un día especial: se cumple un año de que Cristina Kirchner está en prisión domiciliaria. Vos fuiste una de las denunciantes originales en la causa. Sostenías en aquel momento que la condena era inexorable. Ahora se produjo. Le quedan en esta causa por lo menos mil días, a partir de los cuales podría pedir la exhibición de prisión, pero vos marcaste como mucho más importante la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que la prisión. Me gustaría una reflexión sobre todos estos temas un día como hoy.

Sí, sin duda. Estoy convencida que la inhabilitación. Primero, nunca he sido una abanderada de los reclamos de prisión y esas cosas. En cambio, sí me parece que la afectación del patrimonio público y de la confianza y la credibilidad pública tienen que tener una sanción de este tipo, que no por casualidad está incluida en la Constitución Nacional. El artículo 36, llevando a un nivel de gravedad máximo los delitos de corrupción, los compara con los golpes de Estado.

Y dice: tendrán la misma condena aquellos que cometen delitos de enriquecimiento en perjuicio de la administración pública. Y le impone la Constitución, el artículo 36, la pena de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Yo creo que es la sanción más importante; es lo que esperamos, de la misma manera que se espera también el decomiso de los bienes, que devuelvan lo que se llevaron. Entonces, creo que eso es sin duda lo más trascendente.

Esa es una incorporación que se hace después de la primera sentencia del Tribunal Oral Federal. Es un proceso que duró mucho tiempo. Yo no soy denunciante original, fui testigo en esta causa. Ya había una denuncia previa sobre las irregularidades en las obras públicas de Néstor Kirchner. Cristina no había sido nunca denunciada y sí la denuncié por primera vez cuando todavía era presidenta, en el 2014, en la causa Hotesur-Los Sauces, que es una causa pendiente.

Ahora, esta causa, que es Vialidad, se dispara sobre todo la investigación cuando en el 2016 Iguacel, que era el director nacional de Vialidad, manda a hacer un informe y presenta todo eso, que es lo que dispara la investigación. Hay un primer fallo de procesamiento que hace el juez Ercolini, después de recolectar una cantidad de pruebas y de elementos, y eleva la causa al Tribunal Oral Federal II, que demora ese juicio entre el año 2019 y 2022.

Ahí se dicta la primera sentencia con la condena, rechazando el pedido de asociación ilícita como delito y condenando por la administración fraudulenta. Eso va del Tribunal Oral Federal, va a la Cámara de Casación, y ahí es donde se incorpora la pena de inhabilitación. Y terminamos hace exactamente hoy un año con la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que ratifica todo lo anterior.

No es capricho de un juez. En todo este proceso intervinieron tantos jueces y fiscales que todos fueron confirmando. Hace un año, la sentencia de la Corte es una sentencia dictada por unanimidad, con una demostración de todas las pruebas que se habían acumulado. Creo que eso es lo irrefutable. En todos los casos se rechazaron siempre los argumentos de la defensa que se basaban en la idea del lawfare, de la persecución política; todo eso fue rechazado con la contundencia de las pruebas.

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¿A vos te parece que si un eventual futuro presidente indultara la prisión de Cristina Kirchner, manteniendo el decomiso de los bienes y la inhabilitación perpetua, considerarías que estaría la sociedad resarcida?

Creo que no está la sociedad en condiciones de recibir esto como noticia. Porque yo digo, no soy de la bandera que anda pidiendo la pena de prisión, pero hay una sociedad que mayoritariamente lo pide. A mí no me gusta esa idea y yo creo que la inhabilitación para ejercer cargos públicos y, obviamente, el decomiso y la devolución son los aspectos más importantes que deberíamos tener como sociedad.Sobre todo después de la investigación y los resultados. Porque también lo que siempre repito es que en estos delitos, como en otros, lo principal es esclarecer, que haya una verdad tan contundente, tan irrefutable como es esta.

Después, lo de las penas va por otro camino, porque además en nuestro país la ley de ejecución penal, el sistema penitencial, el sistema sanitario, son tan pero tan malos, que no tienen, por lo menos para mí, ningún significado. El problema de la Argentina, en gran medida no es la corrupción, es la impunidad de los corruptos.

Esa sensación de que acá nadie paga por lo que hace. Y además, en los delitos de corrupción, a lo largo de los años, la impunidad ¿cómo juega? Como una invitación a repetir al que viene después. Aquí estamos viviendo frente a un gobierno que tiene niveles de corrupción altísimos a dos años de haber asumido. ¿Esto qué tiene que ver? Con esa idea de impunidad de la Argentina, de que acá nadie paga nada.

¿Por qué Hotesur demoró más en su avance que Vialidad, por ejemplo?

Lamentablemente, yo tengo una mirada bastante crítica sobre el funcionamiento del Poder Judicial en general. Y te demuestra siempre que, según dónde caen las causas, avanzan más o menos. Esa discrecionalidad que todavía tienen los magistrados para decir qué se impulsa, cuándo o no. Nosotros tenemos un sistema procesal también bastante complejo porque habilita a las personas investigadas a presentar tantas instancias recursivas que eso hace que todo se vaya demorando muchísimo más.

En la causa Hotesur-Los Sauces se utilizaron mucho todos esos recursos, se demoró muchísimo y además no nos olvidemos que hubo un tribunal en un momento que dictó un sobreseimiento. Por suerte, después la Cámara revocó esa situación y mandó que efectivamente se investigara. Por eso estamos pendiendo del inicio de un juicio oral. Pero es el sistema procesal, por un lado, con todos los enredos y las habilitaciones recursivas que tiene, y la discrecionalidad de los magistrados que tienen las cosas ahí dormidas en un cajón.

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¿La imaginás con suma de años de condena en las causas que quedan, por ejemplo,Hotesur y Cuadernos?

Sí, Cuadernos es una causa muy engorrosa pero muy llena de pruebas. No se debería llamar Cuadernos sino Arrepentidos, esa causa. Porque el sostén más importante que esa causa tiene es que los propios imputados son los que confesaron sus delitos. Todos sabemos que no lo hacen como la ley exige en el sentido de la cooperación con la justicia, sino para mejorar su propia situación procesal.

Pero las confesiones están de todos los que dijeron cuánto pagaban, a quién, quién lo trasladaba, dónde lo entregaban, con un trabajo que se hizo muy importante, que fue toda una pesquisa por detrás de esas cosas que habían dicho los arrepentidos para corroborar que efectivamente el auto había estado en tal lugar, a tal hora, que había entrado en el garage, las comunicaciones telefónicas. Tiene también una prueba muy grande. Lo que tiene es que esa causa, al tener tantos imputados, tantos testigos, es una causa que va a demorar, es engorrosa, pero es una causa que termina con una condena.

Hotesur-Los Sauces es una causa para mí más sencilla, muy contundente, que explica todas las otras. Porque si bien para mí fue la primera denuncia que yo presenté y que la seguí muy personalmente, esa causa explica el último eslabón de la cadena, que es el lavado de dinero. Que era la forma a través de la cual los empresarios, que se beneficiaban con el otorgamiento de licitaciones y demás, devolvían con ese formato tan anacrónico, absurdo, devolver con el formato de alquileres, sociedades, y que los hoteles y demás devolvían parte. Eso está muy probado también.

Hay pocos casos de un circuito de pago de coimas, de retornos tan clarito como ese. Pero explica la última parte, tal vez. También sabemos que en Argentina algo que opera negativamente sobre el avance de las causas son los períodos electorales. Entonces siempre parece que el año que hay elecciones, y bueno, este año no nos metamos.

Pero imaginás que va a terminar con condenas en estas dos causas que se van a sumar en la cantidad de años a los años de prisión. Que como decíamos, dentro de tres años podría quedar en libertad por haber cumplido un porcentaje de la condena.

Sí, no hay ninguna seguridad de que esas dos causas lleguen a una sentencia definitiva antes de los tres años. Pero sí creo que son causas que van claramente a una condena.

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¿Lo que vos planteás es que, como un escenario positivo es que dentro de tres años todavía no haya una condena firme, es decir, en Corte Suprema, en estas dos causas, y Cristina pueda quedar en libertad habiendo cumplido una parte importante de la condena inicial que tuvo por la causa de Vialidad?

Podría ocurrir, aun cuando siga pesando sobre ella su inhabilitación.

O sea, que haría abstracta, por lo menos en ese momento, mientras no exista un fallo definitivo de las otras dos causas, un eventual indulto. Trato de ubicarme en el contexto político en que estamos hablando en 2029.

El indulto pese a los malos antecedentes que tenemos, que son los indultos de Menem, el indulto solo cabe cuando hay una condena. Porque es el perdón de una condena que debe existir. Por eso justamente es que lo haría abstracto en el sentido de que, al no haber una nueva condena, eso podría no ocurrir. Pero bueno, podría haber un indulto el año que viene si asume un gobierno y aplicarlo mientras tanto.

A mil días de hoy nos estamos colocando en 2029. O sea, el segundo año de haber comenzado. Perfectamente, un año y medio después podría convertirse en abstracto.

Creo que esa es la gran espada de Damocles sobre los candidatos del peronismo. Me da la impresión, y lo vivimos hace pocos días atrás en ese enfrentamiento interno que cada vez es más explícito, en un acto de Kicillof en la provincia en donde toda la tribu en el auditorio le gritaba: "Hablá de Cristina". Y creo que cualquiera va a llegar con ese peso. Va a tener que plantear desde antes qué es lo que va a hacer con esa situación. Porque todos saben que es una herramienta que existe.

Nos tocó con Margarita los 12 años del kirchnerismo atravesarlos casi, yo diría, espalda con espalda, porque, bueno, muchas de esas denuncias fueron publicadas primero en medios de Perfil. Y el proceso de duración, 12 años, es mucho tiempo. Hay pocos gobiernos que hayan tenido la posibilidad de durar con la misma visión de la realidad tanto tiempo. Menem era el otro caso que duró 10, y casos anteriores de 12 pero con un período en el medio, en la época más pretérita. Y hubo un proceso de hartazgo y de cansancio que en realidad sucede siempre, casi incluso con regímenes probos. O sea, la sociedad se va cansando.

Se va cansando y aburriendo. El hastío, en este caso además, corroborado por el tema de la corrupción como mayor. Ahora, este gobierno actual lleva dos años y medio. Últimamente por internet hablamos de inteligencia artificial, de aceleracionismo. Parece haber un aceleracionismo porque al cabo de dos años y medio pareciera haber una especie de cansancio similar a los 12 del kirchnerismo. Pero no sé si es una percepción sesgada que yo tengo. ¿Cuál es la tuya?

Lo trataría de explicar en dos factores que me parece que existen. Uno es una tendencia global que es innegable hoy. Hay un crecimiento de los regímenes autoritarios en todo el mundo, un debilitamiento de los sistemas democráticos, un cansancio generalizado sobre la política y, la falta de eficacia de las democracias para satisfacer a las personas. Siempre hay que tener este punto en cuenta porque a veces nos escandalizamos. Nos escandalizamos mucho, ponemos mucho el foco en el tema de la corrupción, y yo creo que la gente se cansa mucho más cuando los gobiernos o las democracias o la política no dan respuesta a sus necesidades básicas. Ese es el momento donde se produce el hartazgo. Esto es un fenómeno hoy global que no podemos dejar de ver y Milei está enmarcado en ese fenómeno.

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El otro, que es por lo menos ya lo digo más desde una percepción muy personal, ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué nos agobia y nos cansa tanto? Por el altísimo nivel de violencia, que es lo que no hemos visto antes. El kirchnerismo usaba tal vez con otro tipo de mecanismos. Esto que es un presidente que grita desaforadamente, que se sube a un escenario y salta, toma un micrófono, insulta, convoca a odiar.Yo creo que no vimos nunca una cosa así, un presidente de la Nación que invite a odiar. Son cosas muy pero muy brutales. Entonces, al menos yo lo que siento es que a mí lo que me tiene muy agobiada frente a este gobierno es eso.

Creo que incluso esto hace que vaya muy de costado la cuestión ideológica, las políticas de fondo. Yo hago mucha crítica a eso, pero lo que más me angustia es el altísimo nivel de violencia. Porque además, no nos olvidemos, la Argentina tiene un problema de siempre, que es la falta de ejemplaridades. Y los malos ejemplos derraman. La violencia derrama violencia. Entonces, es imposible pedirle al que está abajo una determinada conducta cuando mirás para arriba y los de arriba responden con esa violencia. Esas son por lo menos las dos explicaciones que yo le doy al por qué.

Después podríamos analizar los episodios de corrupción de este gobierno. Se disparan muy tempranamente; no fue así con el kirchnerismo. El gobierno de Néstor Kirchner, que es el que arma la estructura de ese sistema de corrupción que funciona durante los 12 años, pero lo hizo el primer año bajo una pantalla que también es para analizar los temas de la justicia: el decreto de autolimitación de atribuciones presidenciales para designar los miembros de la Corte, el decreto de acceso a la información pública. Las personas que designó en la Corte, la verdad es que eso ponía todo un manto distinto sobre una gestión que se preparaba para otra cosa. Pero por eso digo, no nos cansaron tan rápido. Vino después la época de Cristina, que además agrega también esa cosa de violencia tan fuerte. Pero no es lo mismo, esto es muy temprano.

Y otra cuestión que incorporaría es que los episodios de corrupción tienen esa dosis de sensibilidad tan grande que es, por ejemplo, el robo muy explícito en la Agencia de Discapacidad, en simultáneo con el recorte a los programas para personas con discapacidad. Eso es terrible. Se están robando con sobreprecios la plata que le están sacando a las personas con discapacidad, sus programas. Pasa lo mismo en el PAMI, todo lo que le están sacando. Los jubilados que siguen cobrando un bono de 70.000 pesos desde hace tres años, es una vergüenza. Y se roban en el PAMI. Esas cosas me parece que también son lo que le está poniendo a este hombre un punto de censura social muy grande, de reproche.

RM