El ataque de Estados Unidos a Venezuela: ¿Adiós a la seguridad regional?.
Las declaraciones de Trump luego de la captura de Maduro alarman por sus posibles consecuencias continentales.
Terminó el tiempo de las palabras. Ya no son sólo amenazas. Ni gestos. Estados Unidos, bajo el mando del presidente Donald Trump, atacó finalmente a Venezuela, bombardeando bases militares importantes (Fuerte Tiuna y La Carlota) y otros sectores de Caracas.
Trump había avanzado demasiado y cerró ese ataque capturando y llevándose del país a Nicolás Maduro. Las discrepancias sobre Venezuela, el tema de los Derechos Humanos, el grado en que se pueda juzgar a Maduro no logra tapar un escenario internacional cada vez más visible: La fuerza vuelve a regir en el mundo, incluso más que nunca.
La Doctrina Monroe con sus cambios y posteriores interpretaciones, el Corolario Roosevelt o la política exterior (“Big Stick”), todo eso sumado al “America First” de Trump se convierten en grandes protagonistas del contexto global actual.
El derecho internacional, bastión de defensa (o intento de la misma) para los países más débiles, parece perder cada vez más peso cada día y hubo una clar violación de la Carta de Naciones Unidas, ya que Estados Unidos atacó a Venezuela sin que mediara una situación de “legítima defensa”. No hubo ataques de Venezuela a EE.UU. y seguramente tampoco habrá sanciones del Consejo de Seguridad a la administración Trump.
Incluso en el hipótetico caso que los otros cuatro miembros permanentes del Consejo (Rusia, China, Francia e Inglaterra) votaran algún tipo de cuestionamiento, Estados Unidos obviamente se opondría y sin unanimidad no hay sanciones posibles. En consecuencia, si los organismos internacionales no pueden sancionar a potencias, a raíz de ese poder de veto que tienen todos, ¿qué pasará con países débiles, o que osen 'contrariar' a la Casa Blanca?.
Cuando cambie el gobierno argentino, tal vez con otra política económica, o la diplomacia tenga otro rumbo, ¿cuál será el margen de maniobra de nuestro país?. ¿Qué pasaría en ese cuadro con la deuda externa? Si el derecho internacional no es suficiente, la Doctrina Drago (que plantea la igualdad soberana y la imposibilidad del cobro de deuda mediante la fuerza) ¿tendrá alguna validez?
El precedente que sienta el ataque estadounidense a Venezuela pone en peligro no sólo a la región misma, sino que deja en jaque a la diplomacia y el derecho internacional. Un mundo manejado de forma autoritaria por las grandes potencias se convierte en un escenario cada vez más visible. Rusia con Ucrania, China con Taiwán y Estados Unidos con América Latina o el Caribe. La receta de la resolución de conflictos tanto en Ucrania como en Venezuela ha sido la fuerza.
Las declaraciones de Trump en su conferencia de ayer fueron impactantes: “Gobernaremos Venezuela hasta lograr una transición segura (...)” y “se mantendrán en Venezuela el tiempo que sea necesario hasta conseguir una transición ordenada (…) vamos a dirigir el país hasta lograr la transición ordenada” . Agregó un sinceramiento feroz: la ambición por el petróleo. “Estados Unidos reconstruirá la infraestructura de petróleo para generar dinero para nuestro país”, señaló sin medias tintas.
Trump recordó que “Venezuela ha expropiado los bienes de Estados Unidos (…), plataformas que habíamos construido nosotros”. Y además anticipó “Estados Unidos está preparado para un segundo ataque incluso más fuerte de ser necesario”. Fue una amenaza directa a lo que queda del chavismo en Venezuela: acceden a 'colaborar' con la transición... o volverán los helicópteros y los cazas.
"La alianza de Venezuela con Estados Unidos será una alianza de las que logrará que el pueblo de Venezuela sea rico, independiente y seguro”, arengó Trump.
Los cargos que presenta Estados Unidos contra Maduro son severos y anticipan pesada condena: “Tráfico de drogas letales que “ingresan a Estados Unidos mediante el cartel de “Los Soles”. Trump menciona tener “evidencias claras de delitos que serán presentadas ante un tribunal de justicia”.
“Maduro ya no podrá enviar a sus bandas bajo órdenes del Tren de Aragua a amenazar a ciudadanos estadounidenses ni a venezolanos”, dijo el líder republicano, “muchas veces Maduro vació sus cárceles para enviar a sus peores monstruos a robar vidas estadounidenses (…), ya no permitiremos eso en nuestro propio hemisferio”.
La suerte de Maduro está echada, y la del continente, parece lejos del derecho y la paz.
* Lic. en Ciencias Políticas
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