Efemérides 5 de junio

Los vulnerables son los más afectados por el cambio climático

Sean extremos o severos, los desastres naturales son provocados por la crisis climática. “Esos daños no pueden ser eliminados por completo, pero sí existen medidas para reducir la dispar vulnerabilidad de las personas ante ellos” dice el autor. Cuáles son las políticas públicas efectivas.

El cambio climático causará 14,5 millones de muertes Foto: IA

El cambio climático exacerba eventos climáticos naturales. Los vuelve más frecuentes, intensos y prolongados. Tanto sean aquéllos extremos o severos. Esta distinción es importante porque, aunque puedan tener algunas características comunes, ambos afectan de manera distinta a las personas. 

Los extremos son eventos de corto plazo, de alta gravedad a los que podría denominar como desastres como fueron las inundaciones de Santa Fe 2003 o La Plata 2013 por ejemplo. Al enfoque histórico que se ocupa principalmente de este tipo de eventos se lo conoce como Manejo o Reducción del Riesgo de Desastres (DRM o DRR por sus siglas en inglés). 

Los eventos severos, por su parte, son más prolongados en el tiempo, generando cambios de base como la cantidad de lluvias medidas a lo largo del tiempo, el aumento de las napas freáticas (como sucede en parte del AMBA), o el aumento de la temperatura o del nivel del mar, por dar algunos casos. 

Al típico enfoque que se ocupa de los eventos severos se lo conoce como Adaptación al Cambio Climático (CCA por sus siglas en inglés).

La trágica inundación en Bahía Blanca: 16 muertos, decenas de desaparecidos y US$400 millones en daños

Ambos tipos de eventos causan daños extendidos y generalizados. Y si bien esos daños no pueden ser eliminados por completo, si se pueden tomar medidas para reducir la dispar vulnerabilidad de las personas ante los eventos que las causan y sus consecuencias negativas. 

Dicha vulnerabilidad está en función de cuatro factores: exposición, sensibilidad, capacidad adaptativa y resiliencia. Y si analizamos la vulnerabilidad en contextos urbanos se le agregan otros tres factores importantes: el físico (básicamente viviendas precarias con falta de agua potable, de drenaje pluvial o cloacal y recolección de residuos), el político-legal (irregularidad en la tenencia de la tierra por lo general en zonas inundables y periféricas, sumado a falta de planificación urbana y acceso al transporte y otros servicios cívicos) y el socio-económico (por cuestiones de género, edad, ingresos).


Cómo reducir el impacto del cambio climático

Por un lado, mencionamos que tenemos el DRM/DRR que busca minimizar la vulnerabilidad y el riesgo de desastres a través de la prevención, mitigación y la preparación ante eventos extremos. 

Por el otro, está el CCA que busca hacer foco en tendencias de más largo plazo y cómo adaptarse a ellas como podría ser por ejemplo una prolongada sequía. Aparte de la diferencia en la escala temporal, también existe una escala que el lector habrá ya podido reflexionar al respecto: por lo general quienes se ocupan de sendos enfoques suelen estar en unidades gubernamentales diferentes. 

Encuesta: el 80% de los argentinos cree que el gobierno debería hacer más contra la deforestación

Incluso la escala geográfica suele ser diferente: Defensa Civil es una ente típicamente local que se ocupa de asistir cuando hay por caso una inundación. Y otras agencias típicamente de nivel nacional se ocupan de la mitigación y adaptación del cambio climático con resoluciones y medidas más globales o regionales.

Desde hace una década, entre académicos y quienes nos preocupanos por el tema, se aboga por una unificación de acciones y políticas, que tengan una mirada holística en su planificación e implementación combinando ambos enfoques. A ese enfoque holístico se lo conoce como Manejo Integral del Riesgo (CRM por sus siglas en inglés). 

Para ellos es fundamental entender qué grado de vulnerabilidad tiene cada persona o grupo de personas y cada sistema ambiental. Entonces, medidas más globales, como podría ser la infraestructura hidráulica de toda una ciudad (en los mencionados casos de Santa Fe y La Plata), deben combinarse con políticas específicas para los más vulnerables aumentando su resiliencia (física, político-legal y socio-económica según se describió más arriba).

Esquemas de participación ciudadana e implementar evaluaciones de causas reales en la vulnerabilidad y de las consecuencias específicas que diferentes eventos pueden tener contemplando en cada caso su exposición, sensibilidad y capacidad adaptativa, son la base para una política pública efectiva en esta materia. Porque no todos los eventos climáticos afectan de la misma manera a todas las personas. Tomando este enfoque holístico e integral se puede colaborar incluso con una más amplia política de desarrollo sostenible.