Giro en el crimen de Erika Álvarez: detuvieron a una empleada judicial, pareja del principal sospechoso
Se trata de la novia de Felipe Sosa, ex militar acusado de matar a Erika Antonella Álvarez, la joven cuyo cuerpo fue hallado en un basural. El gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, sostuvo que la Justicia "no está avanzando a la velocidad que requiere" un caso de tal gravedad.
El crimen de Erika Antonella Álvarez, la joven de 25 años cuyo cuerpo fue hallado en un basural del barrio Manantial Sur, en Tucumán, dio un nuevo giro en la investigación. Este domingo, la policía detuvo a una empleada judicial, pareja del principal acusado, el ex teniente de Infantería del Ejército Argentino, Felipe Sosa; mientras que el gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, reclamó mayor compromiso de fiscales en la causa.
Se trata de Justina Gordillo, quien estaba bajo la mira de la familia de la víctima y de la Justicia luego de que trascendiera que Sosa no habría actuado solo. El dato surgió tras el análisis de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la casa del ex militar, en la localidad de Yerba Buena, donde se ve al sospechoso ingresar junto a Erika a las 21 horas del 6 de enero pasado, día de su desaparición.
Una hora más tarde de ese registro, se observa que Gordillo entró a la vivienda con otras dos personas, por lo que se ordenó la detención de la pareja del hasta ahora único imputado por el femicidio. La mujer fue arrestada por agentes de la División Homicidios, que la buscaron en diferentes domicilios ubicados en San Miguel de Tucumán, pero finalmente la hallaron en la casa de uno de sus hermanos, en Yerba Buena.
Según expresó ante la prensa el jefe de Policía, Joaquín Girvau, la detención de Gordillo es "clave para el esclarecimiento" de lo que le sucedió a Erika. "Esto no termina acá, vamos a profundizar la pesquisa para reunir más indicios contra quienes consideremos que pudieron haber tenido algún tipo de relación", añadió al precisar que existen varias líneas de investigación, entre las que mencionó "posibles vínculos con el narcotráfico".
Felipe Sosa, principal sospechoso del crimen de Erika Álvarez.
Según medios locales, Gordillo, que se desempeña en la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Tucumán, habría participado de un presunto encuentro sexual con la víctima y su pareja en la noche del crimen. La investigación develó que Sosa y Álvarez mantenían una relación por lo menos desde hace dos años y hasta al momento no se indicó si la empleada judicial está implicada de forma directa en el asesinato o como encubridora.
El abogado de la familia de Erika, Carlos Garmendia, aseguró que la joven tenía serios problemas de consumo y que en las fiestas en las que la invitaban "había mucha droga", de acuerdo a lo comentado por una de las hermanas de la joven. "Entendemos que le presentaron a ambos, que estarían relacionados con el narcotráfico", dijo el letrado en diálogo con Radio Splendid.
Femicidio en Tucumán: cómo murió Erika Álvarez
El pasado miércoles 28 de enero, el juez Bernardo L´Erario confirmó que Sosa fue imputado por el femicidio de Erika y se le dictó seis meses de prisión preventiva tras conocerse los brutales detalles de la autopsia. Asimismo, el fiscal Carlos Picón también explicó que la última conexión activa del celular de la víctima había sido en la casa de Yerba Buena, la cual solía frecuentar.
El estudio arrojó que la joven murió producto de un "traumatismo cráneo facial y cervical", provocado por golpes directos y precisos en zonas vitales. Además, se detectó que presentaba una "luxación temporomandibular", es decir, que tenía la mandíbula dislocada debido a uno de esos golpes.
Picón también expuso las condiciones en las que fue ubicado el cuerpo, hallado el 8 de enero en un basural de Manantial Sur por dos mujeres que caminaban por la zona y dieron aviso a la policía. Para el fiscal, Sosa habria colocado el cadáver en tres bolsas diferentes, las encintó y luego las ajustó con una soga. Después, lo abandonó en el descampado y se fue de la provincia, concretamente al partido bonaerense de Pilar, donde vive su hermano.
Debido al avance de la investigación, fue detenido en ese lugar ocho días después y trasladado de nuevo a Tucumán mediante un procedimiento especial. Actualmente está alojado en la Unidad número 6 del Complejo Penitenciario Benjamín Paz.
El gobernador Jaldo criticó a la Justicia por el caso de Erika
Tras la detención de Gordillo, el gobernador Osvaldo Jaldo criticó a los funcionarios judiciales al acusarlos de no acompañar el esfuerzo realizado por el Ejecutivo provincial para resolver el crimen. “Vemos con mucha preocupación que la Justicia no está avanzando con la velocidad que requiere un caso tan grave como este. Observamos que ese esfuerzo no está siendo acompañado por fiscales y jueces”, dijo en declaraciones al medio La Gaceta.
Los dichos del mandatario tucumano se dieron por una demora de tres días para que se habilitara la detención de la funcionaria del Poder Judicial. "El retraso se produjo por la solicitud de medidas adicionales, lo que llevó a perder tiempo valioso. Este no es un caso más. Es una causa que encierra mucho más que un delito. “La Policía hizo el análisis correspondiente y no se actuó con la rapidez que ameritaba", añadió.
Por último, Jaldo definió como "incomprensible" que, en menos de un mes, hayan intervenido cuatro fiscales en la causa. "Entiendo la feria judicial, pero el expediente debió quedar en manos de quien inició la investigación. No estamos ante un homicidio simple, hay cuestiones más profundas", concluyó.
FP/fl
También te puede interesar
-
Detuvieron al presunto asesino de la joven hallada en un basural de Tucumán: era conocido de la víctima y exteniente del Ejército
-
Encontraron muerto al principal sospechoso de matar a la mujer en la costanera de Cómodoro Rivadavia
-
Caso de Camila Merlo: detuvieron a un sospechoso por el brutal crimen en Córdoba
-
Quién era Antonella Álvarez, la joven estudiante de enfermería cuyo cuerpo fue hallado en un basural de Tucumán