El presunto asesino de Erika Antonella Álvarez, la joven hallada muerta en un basural de Tucumán, fue detenido en las últimas horas en Buenos Aires tras un operativo de la Policía Federal Argentina. La captura se concretó en el partido bonaerense de Pilar, luego de una investigación que permitió localizar al sospechoso que se había fugado de la provincia tras el crimen ocurrido el 8 de enero.
El detenido fue identificado como Felipe Sosa, de 50 años, empresario de seguridad privada, con antecedentes en el ámbito militar. Según consta en la investigación, egresó del Colegio Militar de la Nación en 1998 con el grado de subteniente de Infantería, fue dado de baja en 2003 con el grado de teniente y posteriormente tuvo experiencia en operaciones de la Legión Extranjera de la República de Francia, según información de NA.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal, tras una alerta emitida por la Policía de Tucumán al confirmarse que el sospechoso había abandonado la provincia. La intervención fue solicitada por el fiscal de feria de la Unidad Fiscal de Homicidios, con la coordinación del Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (CUFRE), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación.
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Desde la fuerza tucumana señalaron que víctima y victimario se conocían previamente, y que incluso habían compartido reuniones en distintos puntos de la provincia. Si bien no se informaron oficialmente los motivos que habrían derivado en el ataque, los investigadores establecieron que Sosa se dio a la fuga tras el crimen, lo que activó su búsqueda a nivel nacional.
La investigación, la fuga y los elementos que llevaron a la detención
El cuerpo de Erika Antonella Álvarez, de 25 años, fue hallado el 8 de enero en un basural ubicado en la zona del barrio Manantial Sur, en la capital tucumana. El hallazgo fue realizado por dos mujeres que se encontraban realizando tareas de limpieza, quienes alertaron de inmediato a la Policía tras descubrir una bolsa de residuos con un cuerpo en su interior.
El informe preliminar de la autopsia confirmó que la joven murió a causa de un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical. Según el parte forense, la mecánica de muerte fueron golpes contundentes en la cabeza y el rostro, además de una lesión letal en las vértebras del cuello, lo que evidenció la extrema violencia del ataque previo al descarte del cuerpo.

Durante las primeras diligencias, a los investigadores les llamó la atención que el cuerpo estuviera maniatado con nudos de tipo militar, un dato que fue incorporado al expediente y que se volvió relevante en el análisis del perfil del sospechoso, teniendo en cuenta su formación castrense y experiencia en fuerzas armadas.
En paralelo, la Policía de Tucumán realizó un allanamiento en un domicilio vinculado a Sosa, donde se encontraba su ex pareja. En ese contexto, testigos indicaron que la mujer habría manifestado celos hacia la víctima, ya que Erika, por su edad, llamaba la atención del ahora detenido durante reuniones en las que ambos coincidían. La ex pareja también quedó bajo investigación.
Durante ese procedimiento, los uniformados secuestraron un recibo de venta de una motocicleta KTM, en el que constaban la fecha de adquisición, el nombre y la firma de una mujer que habría recibido 4 millones de pesos en efectivo. Se estableció que el sospechoso habría entregado en parte de pago una moto usada de su propiedad y dinero en efectivo para adquirir una KTM modelo 1290S.
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A partir de estos datos, los investigadores verificaron que en San Miguel de Tucumán existe un único concesionario oficial de la marca y que la firmante del recibo era personal administrativo de ese comercio. Con la patente identificada, se emitió un alerta que permitió detectar, a través del Anillo Digital, que la motocicleta ingresó al partido de Pilar el 13 de enero a las 11:51.
Con esa información, los efectivos federales establecieron que un hermano del prófugo residía en un barrio privado de Pilar, lo que derivó en un rastrillaje en la zona. Finalmente, la moto fue localizada en los jardines del Hotel Green, en la localidad de Fátima, donde se montó una vigilancia discreta.

Horas después, los agentes observaron a un hombre con características coincidentes intentando abandonar el hotel. En ese momento se procedió a su aprehensión utilizando la fuerza mínima e indispensable. Tras confirmar su identidad, Sosa fue trasladado a la Alcaidía de Madariaga de la Policía Federal Argentina, donde permanecerá alojado hasta que se concrete su traslado a Tucumán. También se incautaron la motocicleta, su teléfono celular y prendas de vestir.
RV/DCQ