LA REFORMA LABORAL A UNA SEMANA DE CONVERTIRSE EN LEY

El oficialismo quedó a un paso de cerrar su guerra relámpago en el Congreso antes del 1-M

En 72 horas el Gobierno consiguió evitar que la reforma laboral quede para después del período de extraordinarias. Aunque el presidente Javier Milei extendió los plazos por un día más, esta semana corta concluyó con una cosecha proporcional a la nueva mayoría que tiene en las dos cámaras y a las concesiones de un puñado de gobernadores peronistas que desnudaron la debilidad opositora en un año electoral. El efecto tapón de Patricia, la inquina con Sturzenegger y su sugestiva ausencia en la Cámara Baja para no quitarle cartel al “karinismo”. Corre el reloj para dos sesiones la próxima semana.

Euforia por encima de la interna. La semana corta concluyó con tres victorias para la Rosada para destrabar la reforma laboral. Foto: Diputados

Entre la noche del jueves y la mañana de este viernes en el oficialismo hacían cuentas y analizaban el pasado inmediato, pero con sabor agridulce. “Si no hubiéramos metido el artículo 44 a último momento, ya tendríamos la reforma laboral sancionada”, se lamentó una espada libertaria que mira con desconfianza el potente relanzamiento de Patricia Bullrich. 

La jefa de la bancada libertaria en el Senado buscó capitalizar la media sanción de la reforma laboral durante la semana pasada, pero su buena estrella perdió brillo por la desconfianza de sus pares y por el impacto que generó la instalación de las consecuencias de ese artículo. Los cambios en las licencias por enfermedad, que implicaban una reducción del salario entre el 50 y el 75%, desaceleraron el envión que había tomado la exministra de Seguridad. Sin embargo, los tiempos cambiaron esta semana para el Gobierno, especialmente después de resignar el artículo 44 y oxigenar una negociación que asomó estancada cuando el texto de la reforma pasó del Senado a Diputados con el artículo de la discordia. 

El traspié dejó heridos dentro del oficialismo. Bullrich no dejó de mostrarse como una facilitadora de la victoria, pero a costa de cargarle las culpas al ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, como el artífice de la repetición que más temen quienes lo conocen desde la presidencia de Mauricio Macri. Los resolución de esa pulseada sacó un  obstáculo del medio. Los desconfiados creen que fue un placebo para proteger los demás puntos de la reforma, como una segunda generación de la resignación  de la reducción del Impuesto a las Ganancias. Sin poner un pie en la Cámara de Diputados, Bullrich se apuró en mostrarse como la garante de los cambios, pero también como un tapón para otras modificaciones que estaban en estado latente. Los problemas del artículo 44 y los obstáculos de los feriados de carnaval dejaron de poner en riesgo el objetivo de máxima de la Casa Rosada. No fue el Senado el articulador de la solución, sino la Cámara Baja, a partir de una segunda etapa de “guerra relámpago”, que terminó de cristalizar el escenario que la oposición consideraba casi imposible. 

En las últimas 72 horas el oficialismo consiguió revertir el riesgo que encerraba esta semana corta. El miércoles la Cámara Baja realizó el plenario de comisiones para dictaminar. La bancada libertaria que conduce Gabriel Bornoroni, con el respaldo de radicales, macristas y bloques provinciales respaldados por sus gobernadores, consiguieron un dictamen para mantener el envión con la velocidad que les imponía la urgencia. El jueves, a pesar de la multiplicidad de dictámenes para la reforma, la sesión de 12 horas terminó mejor de lo esperado para Karina Milei, la jefa de la Mesa Política donde la tensión con Bullrich no afloja. Ahora se distendió un poco, pero después del saldo que se registró este viernes después de la medianoche. El texto de la reforma laboral fue aprobado en general por 135 votos positivos y 115 negativos. El número que esperaban en la Casa Rosada si lograban sacar del horizonte el artículo 44. El resultado se repitió en las 26 votaciones siguientes, donde el oficialismo consiguió cosechas de 130 a 139 votos para bancar cada uno de los títulos del dictamen de mayoría que cerraron apenas vino del Senado. Tanto fue el apuro, que el regreso del expediente desde la Cámara Baja a la Alta se concretó este mismo viernes antes de la salida del sol y a las 10 de la mañana comenzó un nuevo plenario de comisiones en el Senado para cumplir con el efecto tapón que Bullrich había prometido para acotar la extirpación  del artículo 44. 

Dos horas después, en otra demostración numérica, el oficialismo consiguió un nuevo dictamen y allanó el camino para buscar la transformación en ley de la reforma el próximo viernes 27, cuando se hayan cumplido los 7 dias que establece el reglamento de la Cámara Alta para que un dictamen llegue al recinto. Poco antes de terminar la semana, el bloque libertario presentó el pedido de sesión para sancionar el régimen penal juvenil el jueves y la reforma el viernes. El plan de contingencia incluyó la extensión del período de extraordinarias por un día más, sin embargo el resguardo no fue necesario. La pelea en Diputados no habría sido ganada por los libertarios sin el respaldo de cinco gobernadores aliados, entre peronistas y autónomos. La alquimia podría repetirse con fuerza este viernes y proyectar la nueva mayoría que provoca euforia en el oficialismo. No sólo por la victoria, sino por la fragmentación y la crisis que enfrenta el peronismo en las dos cámaras del Congreso.

 

LLA pide la cabeza de Carignano

El bloque de diputados de La Libertad Avanza, presentó este viernes un proyecto de resolución para “excluir” del seno de la Cámara de Diputados a la diputada del peronismo, Florencia Carignano. 

El texto señala a la diputada por Santa Fe por  “desconectar los micrófonos y dispositivos utilizados para la toma de las versiones taquigráficas”. 

En redes sociales, circularon videos en los que se veía a la diputada ejecutando la maniobra por la que se pretende excluirla. A su vez, el proyecto de resolución solicita facultar al titular de la Cámara baja, Martín Menem, para realizar una denuncia penal contra la legisladora. 

Tras el contundente triunfo libertario y el inicio de una nueva etapa en el Congreso, loslibertarios evalentonados arremeten con los diputados identificados como “K”.