Más motosierra

El "operativo recorte" llegó a Diputados: lanzaron un plan de retiros voluntarios

La Cámara Baja abrió el programa con cupo para 300 personas. El plan ofrece el sueldo bruto más un bono del 10% para quienes acepten dejar su puesto, en medio del ajuste que impulsa la Casa Rosada.

Reforma. Su espíritu es objeto de variadas negociaciones y transas políticas y sindicales. Foto: Diputados

La Cámara de Diputados lanzó este lunes un plan de retiros voluntarios que busca vaciar despachos y oficinas bajo el nombre de “Régimen de Retiro Previo a la Jubilación”. La medida, oficializada mediante la resolución 56/25, no es una sugerencia al pasar, sino parte del ajuste de gasto público que el presidente Javier Milei ratificó hace apenas 24 horas en el Congreso. Con esta herramienta, el oficialismo buscó acelerar la reducción de una estructura que considera que, todavía, puede seguir achicándose.

El programa estableció condiciones “quirúrgicas” para quienes decidan dar el paso al costado. El beneficio alcanzó tanto al personal de planta permanente como a la temporaria y fijó edades mínimas: 60 años para los hombres y 55 para las mujeres, con el requisito de sumar 30 años de aportes. La oferta económica para tentar a los empleados consistió en la indemnización del salario bruto más un "plus" del 10%, un paquete que la Subdirección de Asuntos Previsionales diseñó para ofrecer a los trabajadores que están en la recta final de su carrera.

La resolución marcó un cronograma de 90 días que empezó a correr el pasado 1 de enero de 2026. Sin embargo, no hay lugar para todos: la Dirección de Recursos Humanos le puso un techo de 300 vacantes al operativo, convirtiendo el retiro en una carrera contrarreloj para quienes prefieran cobrar el bono antes de que el cupo se agote. Este límite buscó evitar un “descalce financiero” en las cuentas de la Cámara, mientras se intentó cumplir con las metas de reducción de déficit que el ministro Luis Caputo festejó recientemente.

Karina Milei alineó a la tropa libertaria: Boleta Única y 90 leyes para rediseñar el Estado

La jugada administrativa se apoyó en el discurso de este domingo, cuando Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias con una floja agenda de reformas. Allí, el mandatario anticipó cambios en los códigos Civil, Comercial y Tributario, planteando que el Estado “debe dejar de ser una carga para el desarrollo de los argentinos”. Este plan de retiros en Diputados apareció como el primer gesto concreto del Poder Legislativo para sintonizar con el plan de motosierra del Ejecutivo.

Para el Gobierno, la reducción de la planta es la continuación lógica de los 5 puntos de déficit fiscal que ya se recortaron en el inicio de su gestión. La Subdirección de Asuntos Previsionales quedó a cargo de gestionar los trámites de quienes decidan aceptar la propuesta, en un clima de incertidumbre para los empleados que no cumplen con los requisitos de edad. Así, Diputados pasó de ser el epicentro de la discusión política a convertirse en “el laboratorio” del ajuste.

El "resurgimiento" económico bajo la ley de la supervivencia

En su mensaje de apertura del domingo 1 de marzo, Milei descartó cualquier tipo de corrección en el rumbo económico y prometió pisar el acelerador. El mandatario aseguró que Argentina está "en las puertas de un gran resurgimiento", pero aclaró que primero es necesario defender con "uñas y dientes" el equilibrio fiscal. Para el Presidente, la inflación bajó “manteniendo la aspiradora de pesos encendida a máxima potencia”, lo que implica que el ajuste seguirá apretando los bolsillos y el consumo en los próximos meses.

Javier Milei acelera el plan de relocalización del Conurbano con el RIGI como herramienta y la energía y minería como ordenadores

La estrategia de Milei y Caputo se basó exclusivamente en la desregulación total y la apertura comercial, un combo que el presidente definió como la “restauración del derecho de propiedad”. El mandatario afirmó que los insumos importados más baratos beneficiarán a la economía, aunque admitió con crudeza que las empresas locales que no logren competir están condenadas a la quiebra. Para la industria nacional, el mensaje fue lapidario: rige la ley de la supervivencia más pura.

A pesar de que amplios sectores todavía sufrieron el enfriamiento de la actividad, el Gobierno ratificó que no habrá "fantasías ni voluntarismos" en la política monetaria. Milei elogió nuevamente la gestión de Caputo y sostuvo que bajar el riesgo país es el objetivo central para volver al mercado internacional. El discurso dejó en claro que el resurgimiento económico no vendrá de la mano de un alivio estatal, sino de una apertura agresiva que obligó a los sectores productivos a adaptarse o desaparecer.

 

TC/ML