“Nos vas a hacer laburar”, le dijo un legislador libertario al presidente Javier Milei ayer en el agasajo de la residencia de Olivos, luego de que el Presidente diera inicio al período de sesiones ordinarias en el Congreso.
La frase fue lanzada en broma, causó risas, ironías cómplices, en un agasajo “distendido” que marcó un claro contraste con la tensión que el discurso presidencial exhibió en la Cámara de Diputados ante la Asamblea Legislativa.
En la ventosa noche de Olivos, el jefe de Estado no brindó un discurso para los asistentes. Se trató de un agasajo breve. Sonriente y afable fue intercambiando palabras con cada legislador, o grupo de legisladores que se le acercaban para saludarlo hablando de manera individual con cada uno de ellos. Lo mismo con sus ministros o colaboradores.
La furia vertida contra el kirchnerismo y los improperios contra Cristina Kirchner en plena cadena nacional habían quedado atrás.
Hubo si referencias y algunas pocas palabras sobre el paquete de ambiciosas reformas que el Presidente lanzó desde el atril de la Cámara baja: la “nueva arquitectura” jurídica que el jefe de Estado pretende para los años venideros. 10 propuestas por cada una de las áreas de Gobierno, lo que implicaría 90 reformas en total.
El ministro Federico Sturzenegger también hizo docencia. Fue uno de los pocos miembros del Gabinete que se dedicó a explicar entre legisladores los alcances de las reformas que están previstas.
Algunas reminiscencias a la olvida “Ley de Hojarasca”, todo con el objetivo de bajar el “costo del Estado”, “achicar la burocracia” y “simplificarle la vida a la gente”.
En es línea algunas de las menciones del Presidente en el Congreso: reforma del código aduanero, una nueva ley de semillas, cambios en materia civil y comercial.
La cena en Olivos fue distendida. Milei estaba en modo “ameno, entusiasmado por lo que se viene”. No hubo una gran mesa, si no que todos comieron parados, con “bandejeo”.
El menú ofreció empanadas, cazuelas con carnes y papas, gaseosa y agua, nada de alcohol. “Fue todo muy austero”, explicó un asistente ante este medio.
Además de Sturzenegger estuvieron Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni. El asesor presidencial, a quien se le atribuye parte del discurso dado por el Presidente, Santiago Caputo. Y en las charlas de sobremesas se deslizó que en diputados se trataria la Ley de Glaciares el pròximo 18 de marzo.
En Olivos estuvo también Patricia Bullrich, quien dejó la cena más temprano para abocarse a la situación del gendarme Nahuel Gallo, sobre quien Milei no hizo mención alguna, ni en el discurso ni en Olivos. También estuvieron los ministros Mario Lugones, y Alejandra Monteoliva.
Entre los aliados estuvo el PRO, encabezado por Cristian Ritondo y al menos 8 diputados más de su bancada, como Florencia De Sensi, o Javier Sánchez Wrba.
Un dato llamativo: los radicales encabezados por Pamela Verasay habían avisado que asistirían al convite. Sin embargo, a último momento decidieron no asistir.
El agasajo en Olivos terminó temprano. Muchos se fueron antes de la 1 de la mañana. Otros, minutos después de la 1 estaban comenzado el regreso a sus hogares.