Crisis diplomática

Mientras Milei piensa en París, Chile avanza en una nueva puerta logística hacia Malvinas

Punta Arenas auspició un encuentro de 80 empresarios y funcionarios de las islas y proveedores locales. El canciller chileno fue citado por el Congreso tras la tensión con Argentina y el Reino Unido endureció su discurso. La respuesta de Cancillería.

Puerto Argentino. Foto: wikipedia

Mientras el Gobierno busca apuntalar las inversiones durante la Argentina Week en París, una comitiva de unos 40 empresarios y funcionarios de la administración británica de las Islas Malvinas arribó a Punta Arenas para avanzar en una nueva ruta logística que conecte ambos destinos. El proyecto, anunciado en julio, apunta a establecer un servicio marítimo regular para abastecer al archipiélago y facilitar el intercambio de bienes con la región de Magallanes, pese a la queja de las autoridades argentinas.

La iniciativa resurgió en medio de la escalada diplomática que protagonizó el gobierno en el último mes y medio tras el anuncio de Javier Milei en torno al inicio de la extracción petrolera en la Cuenca León Marino (Sea Lion), un tema central durante su paso por la Asamblea General de la ONU. Pero también por la tensión con Chile que siguió a las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes, una mecha apagada desde finales del siglo XIX que derivó en una tormenta política para el presidente chileno y aliado de Milei, José Antonio Kast, mientras busca poner paños fríos a la relación bilateral ratificando que la postura oficial chilena no cambió: las Malvinas son argentinas.

En tanto, el escenario ahora se mezcla con otro punto sensible: el comercio entre el sector privado chileno y los isleños, un asunto que dejó a La Moneda en offside frente a la iniciativa del alcalde de Punta Arenas. La capital de la región de Magallanes se convirtió este lunes en un nuevo punto de fricción bilateral, al auspiciar un evento comercial que motivó una queja de Cancillería argentina. El evento reunirá alrededor de 80 representantes del sector privado y público entre el lunes y martes, como parte de una feria empresarial organizada por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC) para cerrar acuerdos de abastecimiento con proveedores chilenos. La nueva ruta marítima prevé su primer viaje para mediados de noviembre y busca posicionarse como una ruta "más cercana" que Montevideo. Tras el anuncio en julio pasado, la propia FIDC la definió como "la mayor delegación comercial enviada desde las islas".

El Gobierno intimó al Reino Unido a frenar la explotación petrolera y advirtió que acudirá al Tribunal del Mar de la ONU

El encuentro coincidió con una jornada atravesada por tres movimientos diplomáticos en relación al Atlántico sur. En la previa al evento, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, defendió el comercio entre Punta Arenas y las islas mientras que este lunes, el canciller Francisco Pérez Mackenna enfrentó una inédita interpelación en el Congreso por la conducción de la política exterior del gobierno de Kast. La agenda incluyó las relaciones con Argentina, bajo escrutinio tras las declaraciones de Gustavo Valverde, jefe de la Fuerza Aérea Argentina, quien había declarado que el país debía "mantener su presencia" en Magallanes" "porque es una llave bioceánica Atlántico-Pacífico". En paralelo, desde Londres, el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó este lunes que Argentina "no tiene capacidad" para recuperar las Malvinas, endureciendo el discurso en términos militares.

El dilema de Chile: respaldo diplomático y negocios privados

Sin embargo, el punto más sensible para Milei aparece del lado chileno, dado que, por un lado, el gobierno aliado de Kast volvió a respaldar a la Argentina en el reclamo, pero se desligó del accionar de los empresarios de Punta Arenas. Tras semanas de contacto diplomático entre Santiago y Buenos Aires, el ministro de Defensa sorprendió el domingo al mostrarse a favor de que empresarios de Magallanes puedan comerciar con las islas dentro de la legislación chilena.

"Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland, pero hay una situación de hecho", dijo el ministro, quien por el momento no se refirió al abastecimiento de lo relacionado a la actividad hidrocarburífera en Malvinas, en contravención a la normativa internacional y la ley argentina.

PERFIL consultó a la sede diplomática de Chile en Argentina para conocer su postura sobre el tema, pero prefirió no hacer comentarios.

Para Juan Rial, profesor de Derecho Internacional de la Universidad Nacional de La Plata, la discusión excede la existencia de un contrato entre privados. El especialista sostuvo que cuando un Estado adopta una posición internacional, debe procurar que sus acciones internas sean consistentes con ella. "Chile dice que lo de Punta Arenas es un tema entre privados, pero la verdad es que pudiera llevar a cabo acciones para que las actividades privadas fueran consistentes con su política exterior", dijo Rial en diálogo con PERFIL.

El experto puso como ejemplo la diferencia entre sostener una determinada política internacional y permitir que actores privados desarrollen actividades que puedan contradecirla. "Hay que decir y hacer, hay que ser y parecer", explicó. Además, sostuvo que el mismo dilema aparece en Uruguay, donde desde hace años existe una estructura logística y comercial vinculada con el abastecimiento de las islas.

En esa línea, Rial planteó que un Estado puede adoptar medidas para que sus empresas no comprometan una posición diplomática previamente asumida. "Si hubiera voluntad política real y no sólo retórica, veríamos acciones parecidas a las que está llevando adelante Argentina, pero eso demanda un compromiso regional que no todos están dispuestos a afrontar", agregó.

Qué buscan las empresas de Malvinas

El FIDC viene trabajando en una estrategia para apuntalar el comercio con las islas en plena plataforma continental argentina. Según documentación oficial, había enviado previamente a Punta Arenas el listado de compañías de las islas y los bienes y servicios que necesitan, a partir del cual la municipalidad convocó a proveedores de la región. Entre los productos mencionados aparecen abarrotes, alimentos congelados, cemento, madera, repuestos para vehículos, bebidas, ferretería y otros insumos para construcción y mantenimiento.

"Vamos a hacer como el gran supermercado, el gran Home Center de las Islas y sus habitantes", sostuvo el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, quien desestimó que el corredor comercial incluyera negocios en torno a los recursos naturales, en medio de la escalada diplomática por el inicio de la extracción petrolera en Mavinas.

Según publicó este lunes la agencia de noticias probritánica MercoPress, el jefe comunal estimó además en 20 millones de dólares anuales el poder de compra del archipiélago (cuya economía se disparó por las eventuales regalías petroleras y la pesca con licencias ilegales según la normativa argentina e internacional), y señaló que la nueva conexión marítima podría reducir a la mitad la distancia que recorren actualmente los productos a través de Uruguay.

La delegación incluye empresarios de los rubros de la construcción, pesca, retail, hotelería, agricultura, servicios portuarios, transporte marítimo y ciencia antártica. Entre ellos aparecen la histórica Falkland Islands Company, vinculada al empresario argentino Eduardo Elsztain. También participan integrantes del British Antarctic Survey, interesados en nuevas rutas de abastecimiento científico con miras a la presencia en Antártida.

Según la FIDC, la ruta entre Punta Arenas y Puerto Argentino funcionó durante décadas hasta que dejó de ser financieramente viable a comienzos de los 2000. Ahora, con el crecimiento de la población, la infraestructura y nuevas industrias en las islas, la corporación busca reactivarla junto a Easter Island Naviera. La conexión que ahora se intenta poner en marcha desde Punta Arenas se presenta como una operación privada, pero adquiere otra dimensión en ese contexto de escalada bilateral. La FIDC viene trabajando desde hace meses con Easter Island Naviera para establecer un servicio marítimo que, inicialmente, podría tener una frecuencia mensual. La empresa ya mantuvo reuniones con compañías de las islas para determinar qué tipo de carga necesitan transportar desde Chile y también analizó posibilidades de exportar materiales hacia el continente.

Según la FIDC, la ruta entre Punta Arenas y Puerto Argentino funcionó durante décadas hasta que dejó de "ser viable" a comienzos de los 2000. Ahora, en medio de la proyección de la explotación ilegal de los recursos petroleros y pesqueros de Malvinas, busca reactivarla junto a la empresa Easter Island Naviera, con un servicio marítimo que inicialmente podría tener frecuencia mensual. La empresa ya mantuvo reuniones con compañías de las islas para definir las necesidades de carga desde Chile y analizar también posibles exportaciones hacia el continente.

La respuesta del Gobierno argentino

En medio del revuelo, Cancillería publicó un comunicado rechazando la ronda de negocios, mientras que el propio Milei se metió en la discusión en plenos preparativos de su viaje a Francia, donde se reunirá con Emmanuel Macron. "Instruí a la Cancillería y a nuestros equipos jurídicos a iniciar el arbitraje internacional contra el Reino Unido por el saqueo ilegal de nuestros recursos a través del Proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte", publicó Milei en sus redes.

La escena se produce después de que el Gobierno pasara a la acción en relación a las actividades económicas desarrolladas en el archipiélago. La Cancillería argentina rechazó este mes una guía publicada por el Reino Unido para promover negocios en las islas y anunció una profundización de las medidas contra la explotación de recursos naturales que considera ilegítima. El principal proyecto en la mira es León Marino/Sea Lion, el desarrollo hidrocarburífero impulsado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en la Cuenca Malvinas Norte.

PERFIL consultó a Easter Island Naviera, los detalles de la operación, pero al cierre de esta nota no tuvo respuesta.