más de 240 mil espectadores en tres días

Bad Bunny cierra esta noche sus tres shows en Argentina de la gira ‘Debí tirar más fotos’

Para los seguidores de Bad Bunny y para quienes quizá no lo son tanto, pero querían verlo en escena, su presencia en Argentina dejó momentos de pura emoción. Y los comentarios y análisis que provocó su actuación en el Super Bowl de Estados Unidos también sumaron un detalle adicional: en Buenos Aires, doscientos cuarenta mil personas pudieron disfrutar del “artista global del momento”. Benito o el también llamado Conejo Malo no vino al cierre de gira mundial, sino en el que es su mejor momento profesional. O como él lo llamó en su primera noche en River: “Sus dos semanas muy intensas”.

En escena. Bad Bunny o “Benito” como le gritaron en River, con dos de los looks que vistió. Foto: afp

Unas doscientas cuarenta mil personas serán el saldo total aproximado de espectadores que concitó Bad Bunny con sus tres recitales en Argentina; el último de ellos será esta noche. “Estaba loco por venir a Argentina; después de dos semanas muy intensas, esto se siente como estar en casa”, dijo Benito Antonio Martínez Ocasio –Bad Bunny– desde el escenario montado en River Plate, en la primera noche de Debí tirar más fotos, nombre de la gira mundial del músico de Puerto Rico.

Sello local. Como sucedió el viernes, ayer sábado también miles de fans esperaban en las afueras del estadio, bajo un sol intenso, pero con una temperatura agradable y tolerable. Y también como el viernes, hubo fans que, en homenaje a su ídolo, portaron banderas de Puerto Rico o la típica pava –sombrero de paja– que puso de moda Bad Bunny.  

Superada la primera presentación en Buenos Aires, como era de esperar, a pocas horas de finalizada, hubo miles de videos que inundaron las redes sociales y que dieron cuenta del fervor del público que tuvo el cantante en su primera noche. Esa sensación dejó lo sucedido en el espectáculo del Super Bowl para que analistas de todo tipo sigan buscando nuevos significados. 

Todo por estar ahí. Igualmente, el eco de esa presentación sí dejó más que claro que Bad Bunny llegó al mítico Monumental en el mejor momento de su carrera a nivel mundial. En las dos últimas semanas, “Benito” –como le gritaban todos los que en River Plate lo tuvieron cerca durante el show– conquistó tres premio Grammy, entre los que se encuentra el galardón al álbum del año para Debí tirar más fotos, el primer trabajo realizado totalmente en idioma español en alzarse con el premio en toda la historia de los Grammy. Luego pasó lo del Super Bowl que, además de las críticas de Trump, tuvo en paralelo un show “contra-Super Bowl” a cargo de músicos trumpistas que pasó sin pena ni gloria.

“Bad Bunny es un referente, el más importante a nivel mundial hoy en día. Yo creo que todo lo que hace, dice y cómo piensa Bad Bunny tiene muchísimo peso: está tratando de llevar un mensaje que por ahí otros no se animan”, dijo a la agencia AFP Jesús Álvarez, un joven de 29 años que trabaja en contabilidad y viajó para ver el concierto desde Rosario, algo que también hicieron fans llegados desde Córdoba, Mendoza, Entre Ríos y otras ciudades, así como muchos uruguayos. Entre esa marea de espectadores estaba Flavia Ríos, una mujer que llegó desde la localidad bonaerense de Merlo con su hija Valentina, de 16 años, quien comentó a la agencia AFP: “Cuando salieron las entradas el año pasado no teníamos posibilidad de comprarlas. Teníamos decidido que cuando llegara la fecha íbamos a estar en la puerta afuera para escucharlo”, dijo Flavia superemocionada. “El lunes nos fijamos si había entradas y conseguimos las más baratas. ¡Amo a Bad Bunny!”.

Regalo a los fans. El repertorio de Debí tirar más fotos fue seguido por todo el estadio convertido así en un coro omnipresente. No cabe duda de que eso mismo se repitió en la función de anoche –que al cierre de esta edición todavía no había comenzado– y se dará también en la de hoy domingo. Como ya hicieron otros artistas internacionales como Dua Lipa, el viernes por la noche Bad Bunny hizo una versión personal de De música ligera, unos de los clásicos de Soda Stereo. Y su regalo para la Argentina fue la interpretación de Otra noche en Miami, una canción que, como anunció una voz en off, solamente Bad Bunny cantaría en los recitales de River Plate. 

Por supuesto, y como era de esperar, se calzó una casaca de la Selección argentina con la que cerró el show, mientras que, desde “la casita” lo observaron actuar Bizarrap, Tini Stoessel y María Becerra.