INFORME

Crece la morosidad de las familias: cuál es el rubro en el que más se endeudan

Los datos fueron arrojados por la consultora 1816. El relevamiento advirtió que crecieron los atrasos en los pagos de tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento bancario.

Fernando Camusso: “No va a ser tan fácil bajar el nivel de morosidad conforme las familias necesitan seguir endeudándose” Foto: Agencia NA

La situación financiera de los hogares argentinos muestra nuevas señales de deterioro. De acuerdo con un informe de la consultora 1816, aumentó la morosidad de las familias en distintos tipos de créditos, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el encarecimiento del financiamiento y la desaceleración del consumo.

El relevamiento advirtió que crecieron los atrasos en los pagos de tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento bancario. Según los especialistas, el fenómeno refleja las dificultades de numerosos hogares para afrontar gastos corrientes y compromisos asumidos en los últimos meses.

La consultora señaló que el incremento de la morosidad se da luego de una fuerte expansión del crédito al consumo registrada durante el último año. Muchas familias recurrieron al financiamiento para sostener compras cotidianas, pero la combinación de inflación, aumentos de tarifas y tasas elevadas comenzó a impactar en la capacidad de pago.

En ese sentido, el informe indicó que los niveles de incumplimiento todavía se encuentran por debajo de otras crisis económicas, aunque muestran una tendencia ascendente que genera preocupación en el sistema financiero.

Analistas económicos sostienen que el deterioro del ingreso disponible también influye en el menor dinamismo del consumo. A medida que aumenta el peso de las deudas en los presupuestos familiares, disminuye la capacidad de destinar recursos a bienes y servicios.

Además, remarcaron que el escenario podría profundizarse si continúan las altas tasas de interés y no se recuperan los salarios reales. En paralelo, algunas entidades financieras comenzaron a endurecer las condiciones para otorgar nuevos préstamos ante el incremento del riesgo crediticio.

El informe de 1816 se conoce en momentos en que distintos indicadores económicos muestran señales mixtas: mientras algunos sectores evidencian cierta recuperación de la actividad, el consumo masivo y el bolsillo de las familias siguen bajo presión.