Tras una crisis "irreversible", el fabricante de Electra y Fedders oficializó su cierre

De acuerdo con fuentes cercanas a la empresa, la firma arrastraba problemas económicos desde hace tiempo, afectados por la caída del consumo, el aumento de costos operativos y las dificultades para sostener la producción.

Tras una crisis "irreversible", el fabricante de Electra y Fedders oficializó su cierre. Foto: reperfilar.

La histórica empresa fabricante de las marcas de calzado y bicicletas Electra y Fedders confirmó el cierre definitivo de sus fábricas en medio de una profunda crisis financiera y productiva que, según señalaron desde la compañía, se volvió “irreversible”.

La decisión impacta de lleno en la industria manufacturera y genera preocupación entre trabajadores, proveedores y comerciantes vinculados a ambas marcas, que durante años tuvieron fuerte presencia en el mercado nacional.

De acuerdo con fuentes cercanas a la empresa, la firma arrastraba problemas económicos desde hace tiempo, afectados por la caída del consumo, el aumento de costos operativos y las dificultades para sostener la producción.

La combinación de inflación, pérdida de poder adquisitivo y retracción de ventas habría deteriorado aún más la situación financiera durante los últimos meses.

Además, desde el sector industrial vienen advirtiendo sobre el impacto del aumento en tarifas, costos logísticos e importaciones, factores que golpean especialmente a las empresas manufactureras nacionales.

La compañía oficializó el cierre de las fábricas tras no encontrar alternativas de financiamiento ni acuerdos que permitieran continuar con las operaciones.

Si bien todavía no trascendió el número exacto de trabajadores afectados, el anuncio genera incertidumbre sobre el futuro laboral de cientos de empleados vinculados directa e indirectamente con la producción.

Los sindicatos del sector ya comenzaron a reclamar medidas para proteger las fuentes de trabajo y exigir respuestas ante la situación.

Electra y Fedders lograron posicionarse durante años dentro del mercado local, especialmente en segmentos vinculados al consumo masivo y al equipamiento recreativo.

Sin embargo, el deterioro económico y la caída de las ventas golpearon a numerosas empresas del rubro industrial, que enfrentan cada vez mayores dificultades para competir y sostener la actividad.

En distintos sectores fabriles se multiplican las alertas por reducción de turnos, suspensiones y cierres de plantas.

Especialistas señalan que el cierre refleja el complejo momento que atraviesa buena parte de la industria nacional, particularmente las empresas orientadas al mercado interno.

La baja del consumo y la falta de financiamiento aparecen entre los principales problemas que afectan al sector productivo.

Al mismo tiempo, cámaras empresariales reclaman medidas que permitan recuperar competitividad, impulsar la demanda y sostener el empleo industrial.

Por el momento, no se descarta que parte de los activos de la empresa puedan ser adquiridos por otros grupos empresarios o que algunas líneas de producción intenten reactivarse bajo nuevos esquemas.

Sin embargo, el cierre oficial de las fábricas representa un fuerte golpe para una firma que supo tener reconocimiento en el mercado y que ahora se suma a la lista de empresas afectadas por la crisis económica.

Mientras avanzan las negociaciones laborales y administrativas, crece la preocupación por el impacto social y económico que deja la paralización definitiva de las plantas.