Alerta en el noroeste

Los bomberos controlaron el 70% del fuego en La Rioja, pero la llegada del Zonda amenaza con revivir el infierno

Tras días de combate extremo, los bomberos lograron cercar gran parte del incendio que azota a Chilecito. Sin embargo, el humo obligó a frenar los vuelos de los aviones hidrantes y un pronóstico de ráfagas fuertes amenaza con reactivar las llamas.

Incendios en La Rioja Foto: Noticias Argentinas

El cielo de Chilecito sigue teñido de gris, pero la verdadera preocupación de los brigadistas ahora es invisible. Después de cuatro jornadas de combate cuerpo a cuerpo a casi 3.000 metros de altura, los equipos de emergencia lograron acorralar casi tres cuartas partes del incendio forestal que devora la vegetación en La Rioja. Sin embargo, cualquier celebración quedó en pausa: el pronóstico arrojó una alerta naranja por ráfagas de viento zonda que podrían reactivar el infierno en cuestión de minutos.

El mapa del desastre muestra hoy un escenario partido en dos. Hacia el norte y el este, la pared de fuego ya no avanza y las cuadrillas dedican sus horas exclusivamente a enfriar el terreno para evitar sorpresas térmicas. La pesadilla, en cambio, está estancada en el extremo sur (específicamente en la Quebrada de Los Manzanos), donde la maleza súper seca y las corrientes de aire constantes forman un combo explosivo que todavía desafía a los bomberos.

Para colmo, el clima le cortó las alas al operativo de rescate. Hasta el jueves, tres aviones hidrantes venían combatiendo la línea de fuego desde el aire. Pero la densa cortina de humo combinada con bancos de neblina tapó la montaña, obligando a los pilotos a quedarse en la pista de Anguinán hasta que la visibilidad deje de ser una trampa mortal para volar.

Lo que ocurre en la cordillera riojana rompió todos los manuales de Defensa Civil. El propio jefe de Bomberos Voluntarios local, Vicente Porto, reconoció a la prensa local el desconcierto general al definir la situación como un evento "totalmente atípico". A diferencia de otros focos históricos que los equipos lograban encapsular en pocas horas, esta vez el clima transformó el siniestro en un monstruo descontrolado.

La única ayuda real en las últimas horas llegó de la mano de la naturaleza. Durante la madrugada, el ingreso de corrientes de aire helado congeló temporalmente el avance de las llamas en el sector de Santa Florentina, dándole un respiro vital a quienes trabajan para detener el avance de las llamas. Pero esa tregua tiene fecha de vencimiento con cada amanecer, cuando el viento vuelve a tomar el control de la sierra.

90 muertos y 300.000 evacuados por incendios forestales a nivel global en 2025

La pista del descuido y los 100 vehículos

Mientras el combate continúa en las alturas, en los despachos policiales se abrió una investigación urgente para encontrar a los culpables. El foco original se detectó el lunes por la mañana en el paraje La Yareta, a un costado de la emblemática ruta 40. Desde ese punto, las llamas treparon a una velocidad inusitada, devorando todo a su paso y arrastrando las cenizas hacia las calles céntricas de Chilecito.

Los investigadores de la Unidad Regional Segunda descartaron rápidamente la teoría de un accidente natural y apuntaron hacia la negligencia humana. Los testimonios de los lugareños aportaron un dato clave: el domingo, un día antes de que se desatara el caos, una caravana de casi 100 vehículos subió a pasar el día a esa zona. La principal sospecha de las autoridades es que un grupo de visitantes improvisó un fuego para cocinar y se fue del lugar sin apagar bien las brasas.

Ante la inmensidad del daño ecológico, las fuerzas de seguridad lanzaron un operativo contrarreloj en busca de pruebas. La Policía le ruega a cualquier vecino que haya estado en la montaña durante el fin de semana que aporte fotos, videos o datos concretos para poder reconstruir la escena. Por ahora, no hay ningún detenido, pero la Justicia provincial promete ir a fondo contra quienes encendieron la mecha del peor desastre ambiental del año en la provincia.

TC/MSS