MUSICAL

El regreso de La Historia Sin Fin: un viaje de escala épica a la nostalgia y la fantasía

Volvió a la calle Corrientes la adaptación musical de la obra de Michael Ende. Su director, Hernán Bonsergent, revela los secretos de una puesta que incluye muñecos gigantes, una banda sonora moderna y una adaptación supervisada -con guiños futboleros incluidos- desde Alemania.

La Historia Sin Fin. Foto: BMZ. Vivo.

Hay historias que no tienen tiempo, pero que sí tienen escala. Llevar al teatro el universo de Fantasía, ese reino amenazado por la Nada, no es tarea para temerosos. Así lo entendió Hernán Bonsergent, director y responsable de la adaptación del libro de Michael Ende ​La Historia Sin Fin, que se presenta como musical en el Teatro Multiescena (Av. Corrientes 1764x, CABA), tras haber sido nominada a los Premios Hugo como Mejor Producción.

A diferencia de lo que muchos podrían suponer, la obra no es un calco de la película de 1984 sino una ambiciosa inmersión en el libro original. "El argumento viene del libro; es la historia completa. La primera película es solo un cuarto del texto original, por eso acá van a ver personajes que no estaban en la pantalla pero que son fundamentales en la obra de Ende", explica Bonsergent.

Un desafío de proporciones gigantes

Uno de los mayores atractivos de esta versión es su despliegue técnico. El director optó por la vía más compleja: la del realismo fantástico. "Tuvimos que trabajar en las escalas que la gente ya tenía en el imaginario. Los muñecos son gigantes, son títeres muy grandes. Está la tortuga Morla, Falcor el dragón y el caracol veloz, todos en tamaño real", detalla en esta entrevista exclusiva:

Este despliegue exigió una sincronización casi quirúrgica, ya que cada muñeco requiere entre cuatro y cinco personas para cobrar vida. Bonsergent confiesa que el clima es un factor inesperado en el teatro de objetos: "Los muñecos no están todos los días igual. Influye la humedad o el calor; a veces Falcor se guarda perfecto y al otro día tiene la boca inclinada. Por eso, antes de cada función hacemos un ‘calentamiento’ para ver qué está exigiendo el títere en ese momento".

Humor argentino con aval alemán

Adaptar un clásico alemán para el público porteño no fue un trámite sencillo. el director tuvo que lidiar con las exigencias de los herederos de Michael Ende: "Me enviaron el libro original desde la editorial alemana y me dijeron que la adaptación tenía que ser a partir de ese texto, nada de resúmenes. Hubo un ida y vuelta de correcciones hasta que me dieron el okay". En ese proceso, el director logró colar "humoradas" y bocadillos para suavizar el dramatismo original del libro. "La obra y el libro son muy dramáticos; nosotros intentamos que los personajes sean más simpáticos para conectar con el público. Lo increíble es que cuando mandé la traducción, a los alemanes les causó gracia e incluso me respondieron con guiños a Boca Juniors, escribiéndome ‘la mitad más uno’", cuenta Hernán entre risas.

Aunque la tecnología actual domina el entretenimiento infantil, Bonsergent asegura que el impacto de lo corpóreo sigue siendo imbatible. "Los chicos de hoy viven con la inteligencia artificial, pero encontrarse con estos muñecos tan grandes los deja fascinados. La obra es muy dinámica, pasa una cosa tras otra y no te da tiempo a distraerte". El valor de este musical reside en su mensaje atemporal. "Volvemos a ser niños los que vimos la película, pero los chicos de hoy descubren valores como la importancia de la lectura, la amistad y el hecho de que nada es imposible. Además, tocamos el tema del bullying que sufre Bastián, algo con lo que grandes y chicos se van a identificar", concluye el director.


Con funciones los sábados a las 18 y los domingos a las 17, es una propuesta apta para todo público que dura 80 minutos. Encontrá acá más info sobre las entradas.