¿Hasta adónde se extiende el deber de los padres con sus hijos cuando estos ya son adultos? ¿Es lícito pedirles que vendan la casa familiar para financiar un monoambiente? Sobre este interrogante tan incómodo como actual se edifica Ambiente, la nueva obra escrita y dirigida por Martín Slipak que se presenta los viernes a las 21 en el Espacio Los Vidrios (Donado 2348, CABA).

Con una extensa y sólida trayectoria actoral que comenzó a los siete años en el programa de TV Magazine For Fai y que se consolidó bajo la guía de Sergio Renán y Fernando Spiner, Martín profundiza su faceta de creador integral tras haber dirigido el premiado cortometraje Celine, protagonizado por Marilú Marini. En esta oportunidad decidió volcar a la dramaturgia preguntas viscerales que lo atraviesan de forma personal: "Apareció ésto que tiene que ver con mi rol de hijo, mi rol de padre y la crisis en la que estamos sumergidos. Me gusta decir que es teatro de crisis, porque retrata vínculos que se fuerzan, se tuercen o se rompen a partir de un contexto adverso", define el realizador.
Un dilema habitacional y existencial
La trama introduce a un joven de treinta y pico de años, de clase media, que llega a la cena familiar con un planteo disruptivo: que sus padres vendan su hogar actual para que todos puedan reubicarse en espacios más reducidos. No se trata del pedido de un hijo indolente, sino de un trabajador atrapado en la imposibilidad contemporánea de acceder al techo propio. "Para la mayoría de la clase media actual, tener un departamento es una utopía. El chico sufre muchísimo y le da vergüenza pedir ese tipo de ayuda. Lo que plantea es que prefiere no vincular la posibilidad de tener una propiedad con la muerte de sus progenitores a los 50", explica Slipak en una entrevista exclusiva.
La discusión entre Paco Gorriz, Mauricio Minetti y Maitina De Marco depara un dilema profundo donde se evita la simplificación o la bajada de línea moral: "Por un lado puede parecer un planteo psicopático, y por el otro, una necesidad completamente real donde todas las partes tienen sus razones". Frente a la propuesta, los padres manifiestan su resistencia legítima argumentando que carecen de la entereza física para afrontar una mudanza y que ya tenían proyectada su vejez en ese espacio. "La obra indaga hasta adónde se puede pedir como hijo y hasta cuándo se tiene la obligación de dar como padre", añade el autor. Aquí la entrevista completa:
El texto dramático expone con lucidez el quiebre entre las vivencias de dos épocas muy distintas. Mientras los padres recuerdan haber comprado su vivienda con esfuerzo durante la década alfonsinista, licitando en plena hiperinflación y atravesando momentos institucionales muy duros, el hijo les retruca que las reglas del juego cambiaron drásticamente.
"El pibe trabaja todo el día y las cuentas no le dan; no quiere entrar en el esquema de un alquiler donde todo el fruto de su trabajo se va a las manos de un tercero", señala el autor. Sin embargo, el padre tampoco encarna una realidad holgada: es un hombre de sesenta y pico de años que trabaja activamente como Uber y que anhela destinar su tiempo y sus recursos a estudiar actuación en Timbre 4. "Ante el pedido, el padre dice: 'Bueno, dinamito mi sueño, dejo esta idea y te ayudo con un alquiler'. Pero el reproche del hijo es que ellos se esfuerzan hace 70 años y él hace 30. Esas asimetrías generan una tensión tremada", explica.
La mirada analítica desde la dirección
Para Slipak, asumir la dirección total sin formar parte del elenco resultó una decisión fundamental para resguardar la calidad técnica y el lenguaje interpretativo del espectáculo. En el búnker creativo de Espacio Los Vidrios coordinó minuciosamente cada sistema macro y micro de la puesta en escena, trabajando en paralelo con el diseño lumínico y los aspectos sonoros.

"Me descubrí un director plenamente obsesivo. Pienso la vida como una comedia bastante bizarra y ácida hasta que el drama irrumpe", reflexiona el artista sobre la tónica de la obra, que elude las fórmulas solemnes para sumergir a la platea en una experiencia reconocible y perturbadora. Ambiente se consolida así como una propuesta potente que utiliza las herramientas del teatro para abrir debates urgentes sobre la vivienda, el dinero, el porvenir y las complejas deudas emocionales que configuran a las familias de hoy. Encontrá acá más info sobre las entradas.