El banco central de Brasil recortó su previsión de crecimiento para 2026 y anticipó que la desaceleración se extenderá a 2027, mientras las altas tasas de interés frenan la actividad y alimentan las apuestas por nuevos recortes a pocos días de la elección presidencial.
Los miembros del directorio, encabezados por Gabriel Galípolo, ahora esperan que el producto interno bruto crezca 1,8% este año, frente a la estimación anterior de 2% de junio, según su informe de política monetaria publicado el jueves. Los analistas encuestados por el banco central prevén que la economía crecerá 1,88% en 2026.

Para 2027, las autoridades proyectan que el producto interno bruto crecerá apenas 1,4%, debido a factores que incluyen las tasas de interés restrictivas, un entorno global incierto y un menor impulso tanto del estímulo fiscal como del crediticio.
“La desaceleración del segundo trimestre, que se espera continúe en el tercero, forma parte de una pérdida más amplia de impulso de la actividad económica desde fines de 2024, cuando comenzó un ciclo de endurecimiento monetario”, escribieron las autoridades.
El informe del banco central de Brasil llega una semana después de que las autoridades redujeran la tasa Selic en un cuarto de punto porcentual, a 13,75%. Fue el quinto recorte consecutivo y elevó a 125 puntos básicos la flexibilización acumulada desde marzo. En el comunicado posterior a la decisión, el directorio señaló que la magnitud del ciclo dependerá de los próximos datos y mantuvo una postura cautelosa mientras Brasil se prepara para la primera vuelta de la elección presidencial del 4 de octubre.
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Indicadores del tercer trimestre mostraron que la economía seguía perdiendo impulso, dijeron las autoridades. Además escribieron que a futuro se espera que la agricultura contribuya de manera limitada al crecimiento, debido a riesgos climáticos mayores de lo habitual asociados a un fuerte fenómeno de El Niño, junto con los elevados costos de los insumos y el alto endeudamiento de los productores.
La mirada puesta en el mercado crediticio
La brecha del producto de Brasil sigue siendo positiva, pero se espera que disminuya con el tiempo. Se estima en 0,5% en el segundo trimestre de 2026 y en 0,4% en el tercero, antes de volverse negativa y llegar a -0,4% en el primer trimestre de 2028, escribieron las autoridades en el informe.
El mercado crediticio muestra más señales de desaceleración, mientras que la carga de la deuda sigue presionando las condiciones financieras de hogares y empresas, según el informe. El mercado laboral de Brasil sigue ajustado, aunque también está perdiendo impulso.
“El mercado laboral mostró señales de enfriamiento durante el período, con una disminución de los ingresos promedio y apenas un modesto aumento del empleo, mientras el endeudamiento de los hogares se mantuvo elevado”, escribieron los miembros del directorio.
Palpitando las elecciones
La tasa Selic caerá a 13,5% para diciembre, según una encuesta semanal de analistas publicada el lunes por el banco central. Los economistas mantuvieron sus previsiones para 2027 y 2028 en 12% y 10,50%, respectivamente.
Los inversionistas están atentos a cómo los principales candidatos presidenciales de Brasil —el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro— planean abordar factores como el aumento de la deuda pública y el gasto del gobierno. Ambos están técnicamente empatados en una eventual segunda vuelta: Lula registra 47,7% y Bolsonaro 47,4%, según una encuesta AtlasIntel/Bloomberg publicada el miércoles, una diferencia dentro del margen de error de un punto porcentual.