Elon Musk dijo que SpaceX cerró un acuerdo de deuda por US$ 40.000 millones para pagar los chips necesarios para impulsar sus ambiciones de inteligencia artificial. Sin embargo, personas familiarizadas con las conversaciones dijeron a Bloomberg News que las negociaciones sobre el precio aún estaban en curso.
“SpaceX cerró US$40.000 millones de deuda para GPU”, escribió Musk en una publicación en X, en referencia a las unidades de procesamiento gráfico de Nvidia Corp. Agregó que los mercados de deuda prácticamente se habían cerrado para las neoclouds que dependen exclusivamente de los ingresos de centros de datos de IA. “Eso significa que las más de 200 neoclouds van a enfrentar una mortandad y consolidación a nivel de guppies”, escribió Musk. “Algunas sobrevivirán, pero no muchas”.

Los comentarios de Musk se produjeron después de una semana turbulenta para las empresas de IA en los mercados de deuda, a medida que aumentaba la preocupación por el rápido gasto de la industria y las limitadas ganancias obtenidas hasta ahora. Con los inversionistas exigiendo primas cada vez mayores para financiar el desarrollo de infraestructura de IA, la volatilidad afectó las conversaciones sobre el precio de la deuda de SpaceX, que se está estructurando como bonos privados emitidos por una entidad fuera de balance.
Hasta última hora del domingo en Nueva York, esas conversaciones seguían en curso y la operación aún no tenía precio, dijeron personas con conocimiento de las negociaciones. Las partes continúan trabajando para finalizar el paquete de deuda en los próximos días, agregaron.
En términos más generales, gran parte de la inquietud de los inversionistas en los mercados se ha concentrado recientemente en las llamadas neoclouds, que venden capacidad informática de alta gama a empresas tecnológicas. Musk buscó diferenciar a SpaceX de esas compañías al destacar los ingresos de su negocio Starlink y de los lanzamientos de cohetes.
“En las últimas semanas, los mercados de deuda han cerrado casi por completo el acceso al dinero para cualquier empresa que no tenga ingresos sustanciales independientes de los centros de datos de IA”, dijo Musk en su publicación. Más tarde señaló que SpaceX no comprará ninguna neocloud y calificó esa posibilidad de “inútil”.
Cuando los números no cierran
SpaceX, que tiene calificación de grado de inversión de las tres mayores agencias calificadoras, ha visto caer el precio de su propia deuda en las últimas semanas. Los swaps de incumplimiento crediticio vinculados a SpaceX, utilizados para protegerse frente a pérdidas en la deuda de la compañía, se dispararon la semana pasada hasta un récord de 266 puntos básicos al cierre del viernes, un nivel más habitual entre prestatarios con calificación especulativa.
Banqueros encabezados por Goldman Sachs Group Inc. han estado analizando la estructura de la deuda para los chips con inversionistas liderados por Apollo Global Management Inc., mientras que Atlas SP, respaldada por Apollo, administraría la entidad, dijeron la semana pasada personas familiarizadas con el asunto, que pidieron no ser identificadas al hablar de información privada. Pacific Investment Management Co. también ha considerado invertir, según las personas. Se esperaba que la deuda se emitiera mediante colocaciones privadas conocidas como 144A, agregaron.
Con la nueva estructura, SpaceX evitaría repetir un intento de financiamiento realizado el año pasado por xAI, la startup de IA de Musk. En esa operación, una entidad buscó obtener hasta US$20.000 millones de deuda fuera de balance mediante un acuerdo de venta con arrendamiento posterior con Valor Equity Partners. Pero SpaceX finalmente tuvo que registrar alrededor de US$13.000 millones de esa deuda después de que fuera declarada una “operación fallida de venta con arrendamiento posterior”, según el informe de resultados más reciente de SpaceX.
La captación de deuda se produce después de sólidos resultados del tercer trimestre, en los que la unidad de IA de SpaceX obtuvo ganancias por primera vez. El negocio impulsa cada vez más los ingresos mediante la venta de capacidad informática de sus centros de datos de Memphis a laboratorios externos de IA y grandes proveedores de servicios en la nube.
Durante la llamada de resultados de SpaceX, el director financiero, Bret Johnsen, indicó que la compañía mantenía conversaciones con prestamistas sobre la posibilidad de asumir más deuda.
“Tenemos mucha convicción de que podremos hacer esto de una manera muy mesurada y seguir manteniendo nuestra condición de grado de inversión durante el proceso”, dijo, en referencia a la calificación de grado de inversión de la empresa.