En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el avance de los robots humanoides y la carrera por llevarlos a los hogares ocuparon el centro del análisis. Tesla comenzó a fabricar sus robots Optimus en su planta de California, y la meta de Elon Musk es alcanzar un ritmo de producción de 20.000 unidades semanales para fines de 2027.
El desarrollo de estas máquinas también abre interrogantes sobre el futuro del trabajo y la automatización de tareas domésticas y oficios. En paralelo, el avance de China en la robótica humanoide plantea oportunidades industriales para Europa, especialmente en la fabricación de componentes mecánicos y electrónicos necesarios para el funcionamiento de estos sistemas.
Tesla comenzó a fabricar sus robots Optimus en California
La compañía confirmó el inicio de la fabricación de sus robots humanoides Optimus en la planta de Fremont, en California. El objetivo de Elon Musk es ampliar la capacidad de producción hasta alcanzar las 20.000 unidades semanales para fines de 2027, una meta que refleja la apuesta de Tesla por desarrollar esta tecnología a escala industrial.
La posibilidad de incorporar estos robots a los hogares despertó comentarios durante el segmento. La expectativa gira en torno a máquinas capaces de realizar distintas tareas cotidianas, desde cocinar hasta lavar y planchar, aunque el transcript no detalla cuándo podrían estar disponibles para el público ni cuáles serían sus capacidades comerciales definitivas.
Los robots humanoides y el futuro de los oficios
La conversación también puso el foco en el impacto que podría tener la automatización sobre el mundo laboral. La posibilidad de que los robots realicen tareas prácticas, además de funciones industriales, reabre el debate sobre qué actividades podrán ser reemplazadas por máquinas y cuáles seguirán dependiendo de las capacidades humanas.
China avanza en la robótica y abre oportunidades para Alemania
La competencia por desarrollar robots humanoides no se limita a Estados Unidos. China también participa de esta carrera tecnológica, mientras que la fabricación de los componentes necesarios para construir estas máquinas aparece como una oportunidad para la industria europea, en particular para empresas alemanas.
Cada robot requiere una combinación de motores, engranajes, rodamientos y sensores, distribuidos en sus extremidades y articulaciones. Son piezas que, según se señaló durante el segmento, las empresas europeas llevan décadas fabricando y que resultan fundamentales para el funcionamiento de los sistemas robóticos.