Tesla presentó una nueva versión del Roadster equipado con propulsores inspirados en la tecnología de los cohetes y anunció que su producción comenzaría en 2028. La demostración incluyó maniobras llamativas: el vehículo se desplazó por una rampa, realizó giros en el aire y saltó por encima de otros automóviles.
En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el conductor Jorge Elías y los corresponsales Norman Powell, desde Estados Unidos; Eleonora Gosman, desde Brasil; y Marcelo Molina, desde España, analizaron la presentación de Elon Musk y el avance de los autos autónomos. Durante el intercambio, debatieron sobre las posibilidades de esta tecnología, sus desafíos de seguridad y las dificultades que podría enfrentar en las grandes ciudades.
El nuevo Tesla sorprendió con maniobras inspiradas en la tecnología de cohetes
Norman Powell explicó que Tesla presentó un deportivo rediseñado en colaboración con SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, y que su producción está prevista para 2028. La presentación se produjo más de una década después de que la compañía mostrara por primera vez una versión de nueva generación de su automóvil eléctrico.
Según relató Powell, durante la demostración el vehículo se desplazó boca abajo sobre una rampa mediante un sistema de succión, realizó un giro en el aire y aterrizó utilizando sus propulsores integrados. Más adelante, también saltó por encima de un camión y de otros automóviles.
La exhibición generó sorpresa entre los propios corresponsales. Powell contó que, cuando vio las imágenes, pensó inicialmente que podían haber sido creadas con inteligencia artificial, mientras que Molina señaló que tuvo una reacción similar y que otras personas a las que les mostró los videos también dudaron de su autenticidad.
El corresponsal en Estados Unidos agregó que las acciones de Tesla subieron un 5% en las operaciones del viernes posterior a la presentación. También advirtió que el anuncio llegó en un momento en que la compañía concentra sus esfuerzos en la conducción autónoma y la robótica, a pocos días de la publicación de sus resultados trimestrales.
La producción del deportivo está prevista para 2028
Powell remarcó que el anuncio llega después de varios retrasos en los plazos previstos por Tesla. La presentación busca darle protagonismo a un modelo emblemático mientras la empresa avanza en otras áreas tecnológicas.
Durante el intercambio, también se mencionó la posibilidad de que la demostración estuviera relacionada con una estrategia para generar interés en una eventual fusión entre Tesla y SpaceX. Esa interpretación fue planteada en el segmento como una hipótesis, no como una operación confirmada.
Elías expresó sus dudas sobre la posibilidad de utilizar un vehículo de esas características en situaciones cotidianas. Al referirse a las maniobras mostradas durante la presentación, sostuvo: "yo no me atrevería, pero no me atrevería ni siquiera frenar en un semáforo con el bicho ese".
El conductor también bromeó sobre la posibilidad de utilizar el vehículo para superar embotellamientos y piquetes, aunque señaló el riesgo de que terminara cayendo sobre quienes estuvieran en la calle. El intercambio reflejó tanto el asombro ante la innovación como las dudas sobre su aplicación práctica.
Los autos autónomos ya circulan en algunas ciudades
Más allá del deportivo, Powell contó que en Atlanta ya se encuentra habitualmente con vehículos que circulan sin que el conductor tenga que intervenir de manera constante. Según relató, estos autos realizan giros y otras maniobras durante sus recorridos urbanos.
El corresponsal describió también una experiencia personal en uno de esos vehículos: un amigo lo llevó en un Tesla que hizo el recorrido sin que la persona sentada al volante tuviera que realizar maniobras. Para Powell, la experiencia fue sorprendente por el nivel de autonomía que mostró el automóvil.
Molina, sin embargo, introdujo una aclaración sobre el funcionamiento de estos sistemas. Señaló que algunas pruebas todavía cuentan con una persona que supervisa el vehículo desde una oficina y puede intervenir si detecta una falla.
"No todos los autos autónomos son absolutamente autónomos", advirtió el corresponsal en España. Según explicó, esa supervisión remota puede funcionar como una etapa intermedia para reforzar la seguridad mientras se evalúa el desempeño de los vehículos.
Elías comparó ese mecanismo con las escuelas de manejo, donde el instructor dispone de un doble comando para intervenir ante una situación de riesgo. Molina coincidió con la comparación y precisó que la persona encargada de supervisar puede estar fuera del automóvil, en otro punto de la ciudad.
Seguridad y regulación, los desafíos de los vehículos autónomos
La expansión de los vehículos autónomos también abrió un debate sobre los accidentes y los límites de la tecnología. Eleonora Gosman planteó sus reparos sobre la posibilidad de que estos autos circulen en ciudades con tránsito complejo, como San Pablo.
La corresponsal brasileña cuestionó que la supervisión humana pueda eliminar los riesgos de circulación y advirtió que los choques siguen siendo posibles. Su planteo puso el foco en las dificultades que enfrentan estos sistemas cuando deben desenvolverse en entornos urbanos con tráfico intenso. Powell sostuvo que, pese a la congestión de Atlanta, los vehículos autónomos se desenvuelven adecuadamente en esa ciudad.