La política migratoria del Gobierno español quedó en el centro de las críticas de varios países europeos. Según explicó el periodista Marcelo Molina, Italia y Dinamarca convocaron a una reunión con representantes de 18 países para debatir nuevas soluciones para la gestión de la inmigración, sin invitar a España.
En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Molina analizó las críticas europeas a las decisiones de Madrid y las tensiones en torno a la búsqueda de una estrategia migratoria común.
España, bajo críticas por su política migratoria
"Se ha hecho como carne en varios países de Europa y sobre todo como mal ejemplo de cómo se maneja la inmigración", señaló el periodista al describir el impacto de las decisiones españolas en el debate regional.
Durante el encuentro, representantes de República Checa, Austria y Dinamarca cuestionaron las medidas de Madrid, especialmente la regularización de migrantes. Molina destacó las declaraciones del primer ministro checo, quien planteó dudas sobre las motivaciones políticas detrás de esas decisiones.
Los gobiernos críticos consideran que algunas medidas pueden incentivar la inmigración irregular y estudian restricciones para frenar las entradas. "Lo que están buscando también es una estrategia migratoria común de toda Europa", explicó Molina.
En paralelo, Italia renovó por siete días la suspensión de la aplicación del espacio Schengen en relación con España, aunque ambos gobiernos manifestaron su intención de dialogar para encontrar una salida al conflicto.
Ceuta: aumentan las solicitudes de asilo por orientación sexual
Otro de los puntos que destacó Molina fue el cambio en los motivos declarados por las personas migrantes que ingresan a España a través de Ceuta. Según los datos mencionados durante la entrevista, las solicitudes que alegan persecución por orientación sexual aumentaron hasta representar el 70% de los casos recientes.
"Lo que creen es que es parte del asesoramiento que están recibiendo", indicó el periodista al referirse a las hipótesis sobre el incremento de estas solicitudes.
Molina explicó que la orientación sexual puede constituir un fundamento para solicitar protección internacional, especialmente en el caso de personas procedentes de países donde la homosexualidad está penalizada, como Marruecos.
Sin embargo, también señaló que las cifras citadas durante el programa reflejaban un elevado porcentaje de rechazos: según lo informado, el 99% de las solicitudes de asilo mencionadas habían sido denegadas, con solo 19 resoluciones favorables.
Finalmente, Molina informó que España bloqueó un documento que buscaba cuestionar el denominado efecto llamada. "El documento final que sale es muy vago, que no incluye ninguna censura al efecto llamada", afirmó. La intervención española, respaldada en ese punto por Francia y Portugal, moderó el tono de una declaración que otros países pretendían más crítica con Madrid.