viernes 23 de julio de 2021
BLOOMBERG Salud
28-06-2021 10:47

La respuesta de la vacuna AstraZeneca contra la variante Delta mejora con una tercera dosis

Una investigación de la Universidad de Oxford reveló que un refuerzo administrado más de seis meses después de la segunda dosis indujo una fuerte respuesta y una mayor actividad contra las variantes.

28-06-2021 10:47

Las respuestas inmunes de la vacuna de AstraZeneca Plc contra el covid-19 mejoran con un intervalo más largo de aproximadamente 10 meses entre dosis, mientras que una tercera vacuna puede aumentar aún más los niveles de anticuerpos, según un estudio.

Ampliar el lapso entre la primera y la segunda dosis aumentó el nivel de anticuerpos protectores, según una investigación de la Universidad de Oxford publicada el lunes. Los investigadores también pudieron demostrar por primera vez que un refuerzo administrado más de seis meses después de la segunda dosis indujo una fuerte respuesta y una mayor actividad contra las variantes.

Vacunas: una dosis Sputnik V o de AstraZeneca disminuye la mortalidad por Covid-19 hasta un 80%

El estudio reveló que los anticuerpos inducidos después de una sola dosis sobrevivieron hasta cierto punto después de un año. No obstante, después de 180 días, los niveles llegaban a la mitad de los observados en el máximo de los 28 días. Sin embargo, una segunda dosis aumentó los niveles de anticuerpos entre cuatro y dieciocho veces un mes después de su administración.

Los voluntarios del último estudio corresponden a participantes de los ensayos originales de fase temprana y tardía para la vacuna realizados el año pasado en Oxford. A 30 participantes que solo recibieron una dosis única en el ensayo, se les administró una segunda dosis cerca de 10 meses después de la primera. Otros 90 participantes de esos estudios recibieron una tercera dosis en marzo de este año.

AstraZeneca: allanaron el Ministerio de salud por presuntas irregularidades en la compra

También se mostraron niveles más altos de anticuerpos neutralizantes contra las variantes alfa, beta y delta del SARS-CoV-2 después de administrar la tercera dosis, en comparación con los encontrados tras la segunda dosis. Los resultados apoyan la idea de que las vacunas de vectores virales pueden usarse como refuerzos, sobre lo que algunos científicos se habían mostrado escépticos porque los humanos pueden desarrollar una inmunidad al vector, en este caso un adenovirus de chimpancé.

Ya se han enviado más de 500 millones de dosis de la vacuna desarrollada por Astra y Oxford a 168 países, según los investigadores.