En diálogo con Canal E, el profesor y preparador físico Justo Aon analizó cómo sostener la actividad física en el tiempo y por qué la constancia sigue siendo el mayor desafío.
Aon puso el foco en la relación entre ejercicio y salud integral, destacando que no alcanza solo con entrenar, sino que debe existir un equilibrio con otros hábitos. “Siempre digo que el matrimonio perfecto de la nutrición es una adecuada higiene de actividad física”, afirmó, marcando la importancia de un enfoque integral.
En ese sentido, sintetizó su método con una frase clara y efectiva: “Tres entrenamientos a la semana para ganar, dos para empatar, uno para perder”, una regla simple que busca ordenar la frecuencia del ejercicio según objetivos y disponibilidad.
Entrenar mejor, no más
El especialista remarcó que la clave no está en la cantidad sino en la calidad del entrenamiento. “Hay que hacer poco pero bien”, sostuvo, y explicó que cada rutina debe ser personalizada. “Buenos entrenamientos específicos de acuerdo a lo que la persona necesita”, agregó.
Aon cuestionó las recetas universales y enfatizó la importancia de definir objetivos individuales: “La pregunta del millón es: ¿para qué me estoy preparando?”, ya sea por salud, rendimiento deportivo o ambos.
Además, destacó el rol del entrenamiento de fuerza en todas las edades. “El músculo siempre va a ser necesario”, aseguró, al tiempo que recomendó incluir ejercicios con sobrecargas para desarrollar masa muscular y prevenir el deterioro físico.
También diferenció entre entrenamiento y actividad física cotidiana: “Actividad física se comprende como todas las actividades de la vida diaria que nos alejan del sedentarismo”, explicó, subrayando que incluso tareas diarias pueden contribuir a la salud si se realizan con suficiente movimiento.
El verdadero desafío: la constancia
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue su mirada sobre la dificultad de sostener hábitos saludables. “No se pueden sostener los procesos en el tiempo”, advirtió, señalando que el principal obstáculo no es la falta de información, sino la conducta.
Aon fue más allá al identificar factores emocionales y sociales que influyen en el abandono del ejercicio. “Nos falta la voluntad, nos faltan las ganas, nos falta la psicología proactiva para no procrastinar”, expresó, dejando en claro que el componente mental es clave.
Respecto a los horarios de entrenamiento, relativizó las recomendaciones teóricas. “Cada uno va a poder entrenar más cuando pueda, como pueda”, afirmó, adaptando el ejercicio a la vida cotidiana de cada persona.
Finalmente, al referirse a adultos mayores, explicó que el entrenamiento debe basarse en movimientos funcionales. “Cuando la intensidad de movimiento y la habilidad de movimiento están de la mano, no tenés problema”, concluyó, destacando la importancia de evitar tanto el exceso como la falta de estímulo.