Con el fin de analizar el reciente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el cual abre un nuevo escenario para el sector avícola argentino, con expectativas de crecimiento en exportaciones, mejoras en precios y desafíos estructurales pendientes, este medio se comunicó con Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).
“Después de 25 años llegamos a este acuerdo. Es una gran oportunidad, por lo menos para lo que es el sector avícola, de poder incrementar las exportaciones con aranceles acordes a lo que es el producto”, señaló Carlos Sinesi al evaluar la relevancia del entendimiento comercial.
En cuánto se concentran los kilos a exportar
El acuerdo contempla un cupo total de 180.000 toneladas, dividido en partes iguales entre productos con hueso y sin hueso. “Nosotros, lo que está firmando ambos grupos son 180.000 toneladas, 90.000 con hueso, 90.000 sin hueso”, explicó, y agregó que el objetivo es fortalecer la presencia argentina en un mercado exigente pero atractivo: “Para nosotros representa una oportunidad de seguir creciendo en el mercado europeo, que tiene como buena alternativa productos de agregado de valor importante”.
En términos históricos, Sinesi recordó que las exportaciones avícolas a la Unión Europea eran limitadas. “Normalmente, en los últimos años, eran alrededor de 7.500 toneladas por año”, indicó. Además, precisó que el marco normativo vigente era obsoleto: “Ese acuerdo venía de la Ronda Uruguaya, ya era del siglo pasado”.
Se estima que el número acordado se podría duplicar
Según desarrolló, el nuevo escenario permitiría duplicar e incluso superar esos volúmenes. “De estas 7.500 toneladas, podríamos llegar a duplicarlas fácilmente, pueden ser más también”, sostuvo, remarcando que la pechuga es uno de los productos más demandados y mejor pagos.
La distribución del cupo dentro del Mercosur será otro punto clave. “Las 180.000 toneladas se tienen que distribuir entre los cuatro países”, explicó el entrevistado. Sobre la misma línea, detalló que el criterio principal será la producción relativa: “Si fueron estos valores, estaríamos en el orden del 84-14-1-1, 84 para Brasil, 14 para nosotros”.
Frente al temor de que los cupos se conviertan en una limitación futura, comentó: “No lo tomemos como que esto puede cerrar la oportunidad de seguir creciendo, me parece que lo tenemos que tomar como una oportunidad de empezar a venderle a ese mercado”.