El analista internacional, Alberto Ruskolekier, dialogó con Canal E y evaluó que la relación entre Vladimir Putin y Xi Jinping volvió a quedar en el centro de la escena internacional.
“China se está constituyendo en el interlocutor válido de todo el mundo”, afirmó Alberto Ruskolekier al analizar las recientes reuniones entre Xi Jinping, Putin y Donald Trump. Según explicó, “cuando en el mundo quieren hablar con algún poder, en este caso de China y en este caso de Xi Jinping, es casi para los temas importantes un factor de consulta para tomar una decisión”.
La fuerte producción de gas que tiene Rusia no da abasto con su consumo
Uno de los ejes centrales fue la crisis energética rusa tras la guerra en Ucrania. En este contexto, detalló que, “Rusia es un gran productor de gas. Produce, es una cifra, 690.000 millones de metros cúbicos por año, pero consume 500.000 millones”.
Ruskolekier explicó que antes del conflicto bélico, Europa absorbía gran parte del excedente energético ruso: “Europa estaba comprando aproximadamente casi 170, 180.000 millones de gas”. Sin embargo, remarcó que, “después de la invasión de Rusia a Ucrania, Europa prácticamente ya no le compra nada a Rusia”.
Rusia prioriza aliarse con China lo antes posible
Ante ese escenario, sostuvo que Rusia necesita urgentemente fortalecer su vínculo energético con China. “La única posibilidad que tiene Rusia de comprar este excedente es China”, aseguró.
Por eso, Putin impulsa la construcción del gasoducto Power Siberia 2. “Este gasoducto, que tendría una extensión de cerca de 3.000 kilómetros, permitiría transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas de Rusia a China”, explicó.
No obstante, advirtió que las negociaciones avanzan lentamente porque “el que quiere vender está desesperado, el que quiere comprar tiene la sartén por el mando”.