El vicepresidente de CARBAP, Marcelo Rodríguez, pasó por Canal E e hizo hincapie en la situación de los incendios rurales que volvieron a golpear con fuerza al campo en la provincia de Buenos Aires y, especialmente, en La Pampa.
Marcelo Rodríguez describió el estado de situación y advirtió que, aunque en los últimos días hubo una leve tregua, el riesgo sigue latente. “La situación de hoy, prácticamente estos últimos días, nos ha dado tregua porque han calmado las temperaturas”, explicó, tras recordar que la semana anterior se registraron “temperaturas entre 43 y 46 grados, que fue cuando se iniciaron los focos más importantes”.
La alerta meteorológica podría complicar la situación de los incendios
Asimismo, señaló que, si bien los principales incendios lograron ser contenidos, persiste la preocupación por las alertas meteorológicas. “Seguimos expectantes porque tenemos anuncios de alerta meteorológico”, dijo, y advirtió que las tormentas eléctricas agravan el problema: “Lamentablemente no nos traen agua, sino que nos traen estas tormentas eléctricas, nos traen los rayos”.
Según explicó Rodríguez, la mayoría de los focos se iniciaron por la caída de rayos en zonas con gran acumulación de material combustible. “Se han iniciado por estas tormentas que son tormentas de verano que se arman de ahí nomás a la media tarde”, afirmó. En ese contexto, detalló que el otoño y el inicio de la primavera lluviosos dejaron pastizales muy desarrollados en la zona del Caldén: “Hay mucho material combustible y la verdad que estamos preocupados”.
La prevención que no se llevó a cabo
A su vez, señaló que se trata de un problema recurrente y que la falta de prevención agrava el impacto. “Esto es un trabajo que hay que realizarlo muchos meses antes”, sostuvo. Sobre la misma línea, remarcó la necesidad de una tarea coordinada entre el Estado y los productores. En ese sentido, afirmó: “Acá no es momento de echar culpa, sino directamente hacer un trabajo previo”.
Entre los puntos críticos, el entrevistado mencionó el estado de las picadas dentro de los campos y el mantenimiento de las banquinas. “Las picadas que existen en los campos son de pocos metros, porque es lo que nos autoriza la ley de bosque”, explicó. En este sentido, agregó que también influye “el bajo mantenimiento que hay en las banquinas tanto de rutas nacionales como provinciales”.
Si bien el relevamiento oficial aún está en marcha, adelantó que las pérdidas son muy importantes. “Hay productores que se les ha quemado el 50% del campo”, relató.