La asunción de la nueva presidenta de Venezuela, perteneciente al mismo espacio político de Nicolás Maduro, reactivó el debate internacional tras las declaraciones de Donald Trump y su impacto en la región. El analista Alberto Spectorovsky, en diálogo con Canal E, planteó una mirada crítica y estratégica sobre el rol de Estados Unidos y las consecuencias geopolíticas del nuevo escenario.
“Lo veo en forma ambivalente”, sostuvo ele ntrevistado al analizar la acción estadounidense. “Esto es un acto de violación del derecho internacional, al margen de que Maduro no sea el presidente que nos gustaría”, afirmó, remarcando que la legalidad internacional se ve comprometida más allá de las valoraciones políticas sobre el régimen venezolano.
Sin embargo, el especialista aclaró que Israel observa el conflicto desde otro ángulo. “Lo que tiene interés Israel fundamentalmente es que Venezuela corte las relaciones con Irán y con Hezbollah”, explicó. En ese sentido, señaló que el foco no está en los beneficios económicos de Estados Unidos, sino en la seguridad regional: “Que no sea más un puente de Hezbollah y de Irán para América Latina”.
Zonas de influencia y el fin del mundo unipolar
Consultado sobre la tibia reacción de potencias como Rusia y China, Spectorovsky planteó una hipótesis de largo plazo. “Esto ya estuvo teorizado hace muchísimo tiempo: la idea de zonas de influencia”, recordó, vinculándolo al concepto de un mundo multipolar.
Según su análisis, “terminó el mundo unipolar de Estados Unidos y volvemos a las zonas de influencia”, una lógica que ya se expresó en la guerra en Ucrania y en el repliegue estadounidense sobre Europa. En ese marco, América Latina aparece como un territorio que Washington busca reafirmar como propio.
Respecto de China, el analista fue cauteloso: “No creo que tenga ambiciones de conquista territorial; le alcanza con la penetración económica”, afirmó, diferenciando su estrategia globalista del expansionismo militar clásico.
Medio Oriente, Irán y una “calma muy ruidosa”
El eje central, para Spectorovsky, sigue siendo Medio Oriente. “Israel barrió a los proxys de Irán de la zona”, explicó, aunque aclaró que Hezbollah y Hamas aún existen, pero con menor poder. A esto se suma la caída de Siria como aliado clave de Teherán y el debilitamiento de su programa nuclear.
“La situación de Irán está sumamente comprometida”, advirtió, describiendo un escenario de máxima tensión. Por eso, cuando se le preguntó si la actual calma es engañosa, fue contundente: “Me parece una calma muy ruidosa”.
Finalmente, alertó sobre los riesgos de una escalada: “Si Irán avalanza un ataque, sería prácticamente el suicidio del régimen”, aunque reconoció que el daño colateral podría ser significativo a nivel global.