La investigación por el asesinato de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada sin vida en Córdoba, ingresó en una etapa clave desde el punto de vista judicial y forense. Sin embargo, parte de la atención pública se trasladó a la polémica conferencia de prensa encabezada por el fiscal Raúl Garzón, una intervención que despertó fuertes críticas.
Para José María Rodríguez Saráchaga, especialista en análisis del discurso, la presentación estuvo lejos de cumplir con los estándares mínimos que exige una situación de semejante sensibilidad. “Lo que básicamente se vio fue una conferencia de prensa que estuvo toda mal pensada, mal preparada, mal hecha y peor ejecutada”, afirmó.
El analista sostuvo que durante varios momentos el funcionario judicial mostró actitudes impropias para el contexto y cuestionó el tono utilizado frente a familiares y periodistas. “Había una actuación tan bizarra, tan desagradable por parte del fiscal, que no se entendía”, remarcó.
Críticas al lenguaje corporal y a la estrategia comunicacional
Rodríguez Saráchaga consideró que la conferencia estuvo marcada por una excesiva teatralización que terminó afectando la credibilidad del mensaje. “Toda la conferencia la actuaba y hasta la sobreactuaba”, señaló al referirse al comportamiento del fiscal durante sus declaraciones.
Según explicó, esta actitud dificulta cualquier análisis serio del lenguaje no verbal. “No podés llegar a ninguna conclusión seria, porque el fiscal no es serio”, expresó. Incluso fue más allá al afirmar que la exposición pública estuvo orientada a desviar la atención de aspectos centrales de la investigación.
El especialista cuestionó además la importancia otorgada a cuestiones secundarias durante la conferencia. “El tema no son los perros que encontraron a la pobre Agostina masacrada. El problema es Agostina masacrada”, sostuvo, en referencia al reconocimiento realizado a los canes que participaron en la búsqueda.
El rol de la prensa y la importancia de una comunicación responsable
Otro de los puntos observados por Rodríguez Saráchaga fue la reacción del fiscal ante las preguntas de los periodistas. A su entender, un funcionario que decide brindar una conferencia debe estar preparado para enfrentar cuestionamientos incómodos. “Vos no te podés enojar porque el periodista haga su trabajo”, afirmó. En ese sentido, destacó que la función periodística consiste en buscar respuestas y exigir explicaciones cuando existen dudas sobre el accionar de las autoridades.
Asimismo, remarcó que la preparación es un elemento esencial en cualquier proceso comunicacional. “Comunicación es preparación”, subrayó, y agregó que la gravedad del caso exigía una exposición más rigurosa y empática hacia la víctima y su familia.
Para concluir, Rodríguez Saráchaga resumió su evaluación con una dura definición: “Fue una cosa muy mal hecha, muy improvisada, con mucha falta de seriedad, de rigurosidad y mucha falta de profesionalismo”.