La publicación en el Boletín Oficial de nuevos decretos reglamentarios de la reforma laboral coincidió con el inicio de la 114° Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, una simultaneidad que Julio Gambina consideró cargada de significado político.
El economista destacó que una de las medidas más controvertidas es la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), aunque aclaró que todavía no podrá aplicarse. “El Fondo de Asistencia Laboral está demorado hasta noviembre, por lo menos, y habrá que ver si se termina instrumentando”, explicó.
Según Gambina, el principal cuestionamiento al FAL radica en su impacto sobre el sistema previsional. “Hay muchas críticas a este fondo, en primer lugar porque pone en discusión el financiamiento del régimen previsional”, sostuvo, y advirtió que afecta un tema especialmente sensible en Argentina: el deterioro de los ingresos de jubilados y pensionados.
Críticas al impacto sobre sindicatos y derechos laborales
Para el economista, la reglamentación avanza sobre derechos laborales y sindicales históricamente conquistados. En ese sentido, señaló que algunas disposiciones promueven una fragmentación de las organizaciones gremiales. “Si algo afectan, son derechos individuales, sociales, colectivos, sindicales”, afirmó. Asimismo, explicó que la posibilidad de crear sindicatos por empresa podría debilitar la capacidad de respuesta del movimiento obrero organizado.
Gambina interpretó estas medidas como una señal política dirigida al sector empresarial. “El gobierno quiere mostrar una voluntad que este es el rumbo”, expresó, al tiempo que sostuvo que existe una presión histórica de los grandes grupos económicos para flexibilizar las condiciones laborales.
El debate internacional y las advertencias de la OIT
Durante la entrevista, el especialista vinculó la reforma con las discusiones que se desarrollan actualmente en la OIT. Recordó que la organización viene observando a la Argentina por cuestiones vinculadas a los derechos laborales y sindicales. “Argentina y Panamá figuran entre los diez países que menos respetan los derechos de trabajadores”, afirmó al referirse a los debates que se llevan adelante en Ginebra.
Además, comparó el funcionamiento del FAL con experiencias pasadas del sistema previsional argentino. “Es lo más parecido a lo que fueron en su momento las AFJP”, señaló, argumentando que los recursos de trabajadores y empleadores podrían terminar fortaleciendo al mercado de capitales.
Finalmente, Gambina consideró que la reforma laboral constituye la culminación de un proceso que lleva décadas desarrollándose. “Lo que está mostrando es la voluntad de avanzar en una reforma regresiva contra el trabajo y a favor del capital”, concluyó. A su entender, esta orientación explica en parte que actualmente más de la mitad de los trabajadores argentinos se desempeñen en condiciones de informalidad o precariedad laboral.