Los incendios forestales que azotan a la Patagonia siguen generando un impacto devastador sobre el ambiente y la fauna. Chubut es una de las provincias más golpeadas con fuegos que llevan más de 50 días sin control, ya arrasaron cerca de 50.000 hectáreas y obligaron a desplegar a más de 500 brigadistas. En este contexto, este medio se comunicó con el rescatista y presidente de la Fundación Planeta Vivo, Fernando Pieroni.
“Estamos en Cholila, que es una de las zonas más afectadas, Cholila y alrededores, en donde todos los días salíamos a hacer relevamientos en las zonas afectadas en búsqueda de animales heridos, entre lo que es animales domésticos, granja y fauna silvestre”, explicó Fernando Pieroni. El trabajo incluye rescate, atención veterinaria y asistencia directa a los pobladores rurales. “Nosotros trajimos un quirófano móvil en el caso de que se necesite hacer algún tipo de intervención un poquito más compleja”, agregó.
Los riesgos que representa el acceso a las zonas afectadas
El contexto operativo es extremadamente riesgoso. “Cada salida que hacemos es diferente a la otra, porque los caminos son muy de difícil acceso, son montaña arriba”, señaló. Incluso, el equipo estuvo en peligro directo: “Nos ha pasado en dos ocasiones que nos agarró el fuego arriba, te cambia el viento, es muy peligroso”. Según relató, el estrés es permanente porque “el fuego sigue prendido y no se sabe cuándo realmente se va a terminar de apagar”.
Sobre la situación actual, Pieroni detalló que, “hasta ayer que vimos nosotros, había cuatro” focos activos cerca de Cholila. Además, advirtió sobre un fenómeno silencioso pero letal: “El problema ahora grande es que está el suelo prendido abajo, o sea las raíces de los árboles, que es lo que hace que el suelo esté caliente y con un poco de viento vuelva a tomar fuerza el fuego”.
Ese riesgo ya tuvo consecuencias personales. En este contexto, contó que, “yo terminé herido, tengo dos quemaduras en los pies de segundo grado”, al pisar un sector donde “abajo de ese pozo hay una raíz prendida”. Por eso insistió en que “el riesgo es constante acá” y remarcó la importancia de la indumentaria adecuada.
La fauna que no se tiene en cuenta
Uno de los focos centrales del trabajo es la fauna silvestre, muchas veces invisible. “Hay mucha fauna silvestre, que es el animal que nadie ve, pero sí está afectado”, sostuvo el entrevistado. Y explicó la dificultad del rescate: “Son animales que son muy difíciles de poder atraparlos, y muchos de ellos quedan heridos agonizando”.
En cuanto a las pérdidas, comentó: “Grandes extensiones de bosque nativo que ha desaparecido”. Esto genera un problema a largo plazo: “Todos esos animales que vivían en esos bosques nativos, hoy por hoy no tienen un hábitat de acuerdo para poder vivir”.