La escalada del conflicto en Medio Oriente vuelve a tensar el escenario geopolítico global. En diálogo con Canal E, el analista internacional Juan Negri analizó los recientes ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán y explicó cuáles podrían ser los objetivos estratégicos detrás de la ofensiva.
Según señaló el especialista, el conflicto atraviesa un nuevo capítulo dentro de una disputa que lleva años, pero que ahora muestra señales de mayor intensidad y riesgo de expansión regional.
Estados Unidos e Israel avanzan contra Irán
Negri explicó que la ofensiva reciente representa un paso más dentro del enfrentamiento entre las potencias occidentales e Irán. “Tanto Estados Unidos como Israel han atacado Irán en un nuevo episodio de un conflicto de más largo plazo”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que el objetivo podría ir más allá de limitar el programa nuclear iraní. “Creo que la intención es buscar un cambio de régimen en Irán”, sostuvo. De acuerdo con el analista, esta estrategia apunta a debilitar al liderazgo iraní y modificar el equilibrio político dentro del país.
La respuesta de Irán y el riesgo de escalada
El especialista explicó que Irán también respondió con movimientos estratégicos en la región, intentando presionar a los países del Golfo aliados de Estados Unidos. “Irán ha respondido tratando de hacerles muy costoso a sus vecinos del Golfo alinearse con Estados Unidos”, indicó.
Entre los países que podrían verse involucrados aparecen Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, lo que podría ampliar el conflicto. Para Negri, el principal interrogante pasa por la capacidad de resistencia de Irán frente al avance militar y diplomático de sus adversarios.
“La clave pasa por cuánto puede resistir Irán el asedio estadounidense e israelí”, explicó.
Rusia y China, aliados estratégicos de Irán
El analista también se refirió al rol que podrían jugar otras potencias en el conflicto. Negri aseguró que no sería extraño que Rusia y China colaboren con Irán, ya sea en términos de inteligencia, logística o provisión de armamento.
“Irán tiene como aliados a Rusia y a China, y no debería sorprendernos que exista cooperación”, señaló. En ese contexto, la guerra en Medio Oriente también refleja la disputa geopolítica entre los bloques liderados por Estados Unidos y por potencias como Rusia y China.
El trasfondo energético del conflicto
Además del aspecto militar, Negri destacó que el conflicto tiene una dimensión estratégica vinculada a la energía. “Parte de este ataque también tiene que ver con el cerco hacia el suministro energético chino”, afirmó.
Según explicó, la disputa por el control de rutas energéticas y mercados de petróleo y gas es uno de los factores que alimentan la tensión entre las potencias. Aun así, el analista considera posible una salida diplomática en el mediano plazo.
“Mi impresión es que Irán en algún momento va a buscar algún tipo de acuerdo con Estados Unidos”, concluyó.