La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a encender señales de alerta. Según Federico Glustein, la divergencia con el índice nacional no es casual. “La inflación en la Ciudad de Buenos Aires viene fuertemente creciente desde agosto de 2025”, explicó, y señaló que la principal diferencia está en la ponderación de los servicios.
Al detallar el dato de enero, el economista fue contundente: “Los bienes tuvieron 2,3% mientras que los servicios 3,5%, y eso da un 3,1%”. Esta dinámica responde a que “en la Ciudad de Buenos Aires pesan mucho más los servicios que en el IPC del INDEC”, donde la relación sigue siendo 60% bienes y 40% servicios.
En alimentos, la suba fue particularmente elevada. “En enero, alimentos subió 4%, muy alto, sobre todo en productos como la verdura, que aumentó 17,8%”, detalló Glustein. A esto se sumaron carnes, pescado y azúcar, todos por encima del promedio. También impactaron los servicios ligados al consumo urbano: “Los paquetes turísticos subieron 41% y los servicios de alojamiento 26%”, remarcó.
Qué pasaría con una canasta actualizada
Glustein explicó que, de haberse aplicado la nueva medición, la inflación nacional habría sido más alta. “Con una canasta actualizada, el índice estaría más cerca del 3,2 o 3,3%”, sostuvo. El transporte y la recreación tuvieron aumentos generalizados en todo el país, aunque con diferencias regionales.
Además, advirtió que la dinámica inflacionaria no se agota en enero. “En febrero y marzo también habría más aumentos de servicios”, anticipó, mencionando subas en transporte, educación, servicios financieros y prepagas. En ese escenario, “el indicador nacional no bajaría, sino que se ubicaría en torno al 3% mensual”.
Credibilidad, jubilaciones y presión financiera
El economista fue crítico con la decisión oficial de frenar el cambio de índice. “Argentina pierde credibilidad”, afirmó, y explicó el trasfondo fiscal: “Si la inflación es más baja, ajustás menos jubilaciones y te ahorrás recursos”. También alertó sobre el impacto en bonos ajustados por inflación. “El mercado siente que se le generó un perjuicio”, dijo.
Según Glustein, esta desconfianza se refleja en el riesgo país. “Hay una contradicción entre el mensaje del gobierno y la realidad del mercado”, sostuvo, al analizar las declaraciones oficiales sobre no salir a buscar financiamiento externo.
De cara al debate legislativo, advirtió que la clave será la confianza. “Hoy lo más importante es la confianza del mercado en la propuesta política”, concluyó.