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Tecnología y literatura

Inteligencia artificial y libros: alertan por el uso masivo de contenidos sin regulación clara

Luis Quevedo, gerente de Eudeba, analizó el impacto del uso de libros en la inteligencia artificial y planteó la necesidad de proteger los derechos de autor.

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Inteligencia Artificial | Cedoc


El avance de la inteligencia artificial abrió un nuevo frente de debate en la industria editorial. Según explicó Luis Quevedo, gerente de EUDEBA, recientes investigaciones periodísticas revelaron el alcance de estas prácticas: “Antropic había escaneado ya cerca de 2 millones de libros para entrenar sus modelos de lenguaje”, señaló.

El dato, difundido por el Washington Post, refleja la magnitud de un fenómeno en expansión. Las empresas tecnológicas buscan alimentar sus sistemas con grandes volúmenes de contenido, especialmente textos de no ficción. “Estas prácticas… denotan el interés que hay en estas empresas por la generación de inteligencia artificial”, afirmó.

Derechos de autor en tensión con la inteligencia artificial

El uso de libros para entrenar algoritmos genera un conflicto directo con el sector editorial. Quevedo explicó que el eje del debate pasa por la propiedad intelectual. “Esto lo pone en conflicto y en tensión con el mundo editorial”, sostuvo.

La discusión no es solo tecnológica, sino también legal. Mientras algunos fallos habilitan el uso de contenidos tras la compra de libros, el especialista marcó una diferencia clave: “Estas empresas no son lectoras comunes, son empresas que reproducen esos contenidos de variadas maneras”.

Frente a este escenario, comenzaron a surgir acuerdos económicos para evitar litigios. “Las empresas generadoras de inteligencia artificial están pagando por los contenidos a las editoriales”, indicó, destacando ejemplos en Europa con contratos millonarios.

Entre los casos más relevantes, mencionó acuerdos con grandes editoriales y empresas tecnológicas que buscan regular el uso de contenido mediante pagos por derechos. Para Quevedo, el objetivo central debe ser claro: “Lo importante… es que se respeten los correspondientes derechos de propiedad intelectual”.

Un sector estratégico en crecimiento en Argentina

Más allá del conflicto, el especialista destacó el potencial económico del sector vinculado al conocimiento. “Es una cifra muy alta”, dijo al referirse a los 9.600 millones de dólares exportados por Argentina en 2025 en servicios basados en conocimiento.

Este rubro se consolidó como uno de los principales motores de la economía nacional. “La ubica como sector exportador en el tercer nivel”, explicó, detrás del agro y la energía.

El crecimiento también se refleja en el empleo. “Solo el año pasado se incorporaron 3.000 nuevos empleos directos”, detalló, subrayando el dinamismo de una industria muchas veces invisible.

En ese contexto, la inteligencia artificial aparece como una oportunidad, pero también como un desafío regulatorio. Si bien las grandes editoriales globales lideran las negociaciones, el impacto llegará progresivamente a mercados locales. “Las empresas locales… también llegan, pero después”, advirtió.

Para Quevedo, el equilibrio entre innovación y regulación será clave en los próximos años, en un escenario donde la tecnología avanza más rápido que las leyes.