La discusión sobre si la inflación es el único problema estructural de la Argentina abre un debate más profundo. Para el economsita Martín Simonetta, el foco exclusivo en los precios deja de lado factores clave que afectan directamente la actividad económica. En ese sentido, remarcó: “no hay libre mercado en materia cambiaria”, señalando que tanto el cepo como los altos encajes bancarios condicionan el funcionamiento real del sistema.
Simonetta trazó un paralelismo con la década del 90 y advirtió sobre una posible repetición de tensiones estructurales. Según explicó, el actual nivel de encajes —cercano al 45%— limita la circulación de pesos y restringe su acceso a otras monedas, generando un tipo de cambio artificialmente bajo. En sus palabras: “estamos como tapando el sol con una mano”, al describir un esquema que contiene variables financieras, pero distorsiona la economía real.
Distorsiones cambiarias y efectos en la producción
El economista enfatizó que estas medidas, aunque técnicas, tienen consecuencias concretas. La caída de ventas, la menor producción y el cierre de empresas no responden únicamente a problemas de competitividad interna, sino también a un contexto macroeconómico adverso. En ese sentido, sostuvo: “estás compitiendo en desigualdad de condiciones contra el mundo”, reflejando el impacto de un tipo de cambio atrasado.
Además, alertó sobre los efectos en sectores clave como exportaciones, turismo e inversión extranjera. Para Simonetta, el esquema actual abarata artificialmente las importaciones y encarece la producción local, generando un desequilibrio difícil de sostener en el tiempo.
También puso el foco en la fragilidad financiera, al mencionar que las reservas netas del Banco Central continúan en terreno negativo. Esto, según explicó, afecta la previsibilidad y aumenta la vulnerabilidad ante shocks externos o escenarios de incertidumbre política.
Competitividad, inversión y reformas pendientes
Otro punto central del análisis fue el costo argentino en comparación internacional. Simonetta ilustró esta situación con un ejemplo contundente: “Argentina tiene precios parecidos a los de Suiza”, lo que evidencia un problema serio de competitividad.
En este contexto, planteó la necesidad de avanzar en reformas estructurales profundas. Entre ellas, destacó la importancia de liberar el mercado cambiario, reducir distorsiones regulatorias y avanzar en cambios laborales e impositivos. Según su visión, estas medidas permitirían generar condiciones más equitativas para el desarrollo del sector privado.
Asimismo, advirtió que la inversión extranjera directa sigue limitada a sectores tradicionales como energía, minería o agro, mientras que otras industrias quedan relegadas por la falta de condiciones competitivas.
Finalmente, Simonetta subrayó la importancia de ampliar el debate económico más allá de la inflación. Para el economista, comprender el impacto de variables como los encajes o el cepo resulta clave para diseñar políticas que impulsen el crecimiento sostenido.