En diálogo con Canal E, el analista de discursos José María Rodríguez Saráchaga analizó la polémica generada en redes por la foto de Lionel Messi con Donald Trump y sostuvo que expone los efectos del populismo y la polarización extrema en la sociedad.
“En realidad el problema es más profundo que eso y te diría que en algún punto está más grave que eso. Porque lo que pasa es que los populismos nos llevan a la gente a básicamente estupidizarse”, afirmó.
El especialista explicó que las reacciones extremas evidencian un proceso de simplificación ideológica que reduce la realidad a bandos irreconciliables. “El populismo te simplifica la vida en algún punto porque te evita tener que pensar por tu cuenta. El populismo hace eso: hace que vos dejes de pensar”, remarcó.
Como ejemplo, señaló los videos viralizados durante el fin de semana en los que fanáticos rompían o tiraban camisetas del capitán argentino. “Llegás al grado de la estupidez de tirar la camiseta porque tu línea de pensamiento te baja que tenés que odiar a Messi porque estuvo con Trump”, cuestionó.
Polarización y reacción emocional
Rodríguez Saráchaga también apuntó a las contradicciones que se generan cuando las posiciones políticas extremas condicionan incluso las opiniones deportivas o culturales.
Según explicó, muchos de los que criticaron al capitán argentino lo admiraban previamente por su rendimiento futbolístico. “Los mismos que hasta ayer tenían el póster de Messi en el quincho hoy lo sacan y lo tiran porque se sacó una foto con Trump”, sostuvo.
Para el analista, el problema radica en que la discusión política invade todos los ámbitos de la vida cotidiana. “¿Qué corno te importa con quién se saca una foto Messi si vos no lo pusiste en el cuadro por su posición política? Lo pusiste por cómo jugaba a la pelota”, planteó.
En ese sentido, indicó que la lógica de las redes sociales refuerza la polarización al replicar consignas ideológicas que bajan desde líderes de opinión o referentes políticos.
El fenómeno de “fingir demencia”
El especialista también vinculó este comportamiento con lo que definió como una nueva forma de justificar posturas contradictorias: el “fingir demencia”.
De acuerdo con Rodríguez Saráchaga, esta dinámica se observa cuando sectores ideológicos defienden conductas que contradicen sus propios valores solo por pertenencia política. “Hay una cosa más perversa y es que este razonamiento te obliga a militar en contra de tu propia militancia”, advirtió.
Para el analista, ese mecanismo permite justificar lo injustificable. “Hoy día fingir demencia funciona como una excusa para militar conductas vergonzosas”, afirmó.
En ese contexto, concluyó que el episodio protagonizado por Messi y Trump es apenas una muestra de un fenómeno más amplio que atraviesa el debate público: la incapacidad de separar identidades políticas de otros ámbitos sociales, culturales o deportivos.