La economista, Agostina Ambrosi, en contacto con Canal E, se refirió a la persistencia del “dólar colchón”, la falta de confianza en el sistema y las limitaciones del modelo económico para generar inversión, empleo y desarrollo social.
Agostina Ambrosi explicó por qué, pese a los cambios de política económica, los argentinos continúan eligiendo el dólar físico como refugio. “No va a alterar la preferencia de la gente por el dólar-billete como resguardo de valor por fuera del sistema bancario”, afirmó.
Los antecedentes que influyen en la sociedad
Asimismo, vinculó este comportamiento con factores estructurales: “Es por la incertidumbre que existe, ya sea por las políticas que aplican y por las malas experiencias del pasado”.
Además, Ambrosi describió el contexto actual: “Estamos viviendo esto de la apreciación cambiaria, con un dólar que está relativamente calmo, pero una inflación que sigue siendo alta, en torno al 3% mensual”. Y advirtió sobre sus consecuencias: “Eso termina generando una dinámica no sostenible, donde los dólares se canalizan hacia esto del ahorro en el dólar-colchón”.
Problemas en la competitividad del dólar
A su vez, señaló que la economía argentina enfrenta un problema crónico de generación de divisas. “Este contexto de apreciación cambiaria lo que afecta principalmente es la competitividad que tenemos, que somos caros”, planteó.
En esa línea, la entrevistada detalló que, “no ingresan dólares desde las exportaciones, desde el turismo”. También remarcó las dificultades internas: “La existencia de un crédito caro, una alta presión impositiva que a vos te dificulta producir e invertir”.
Según explicó, esto impacta directamente en la actividad: “Genera un entorno adverso para muchos sectores productivos”. Uno de los puntos centrales fue el empleo. “Vemos cómo, a pesar de que haya un aumento en la producción, esto siempre va a repercutir de manera diferente entre sectores”, indicó.