El gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo y de la Asociación Olivícola de Mendoza, Mario Bustos Carrá, analizó para Canal E el impacto del tratado entre el Mercosur y la Unión Europea, la competencia desleal, los subsidios y los desafíos de competitividad del sector.
“Hay ciertas señales de advertencia con respecto a lo que puede pasar, porque el aceite de oliva tradicionalmente ha sido un producto muy subsidiado por la Unión Europea”, sostuvo Mario Bustos Carrá. En ese sentido, explicó que el sector está enfocado en “analizar la letra chica y todos los pormenores de ese acuerdo para los efectos de estar en la mejor posición posible”.
Los plazos de desgravación del aceite de oliva
Asimismo, remarcó que el aceite de oliva quedó dentro de los productos con mayor plazo de desgravación: “El aceite de oliva es uno de los que tiene más plazo de degrabación para ingresar de Europa al Mercosur, que son 15 años, por lo tanto, es una situación bastante ventajosa”. Para la aceituna de mesa, el período acordado es de siete años.
Sin embargo, Carrá advirtió que la clave será evitar competencia desleal: “De ahí en más hay que analizar determinados detalles para evitar que la competencia no sea desleal”. En este contexto, recordó que Argentina compite con los principales productores globales: “Nosotros estamos compitiendo con los mayores productores de olivícolas del mundo, que es la Unión Europea, España es el mayor productor mundial”.
Aún así, destacó el valor estratégico del acuerdo. “No podemos decir nada, estamos de acuerdo, consideramos que Mercosur es un gran avance”, afirmó, y agregó: “Hemos estado más de 20 años solicitando que se abra la economía de Argentina”. Por eso, insistió en que el foco debe estar en la equidad: “Tenemos que ser cuidadosos en ello, que haya equidad en el tratamiento que tenga la producción”.
Cuáles son las provincias que más producen aceite de oliva
Al describir el mapa productivo, el entrevistado detalló que, “el mayor productor actualmente es San Juan, le sigue Catamarca, después La Rioja y, por último, Mendoza”, con presencia también en Córdoba, el sur de Buenos Aires y Río Negro. Argentina representa “el 2% aproximadamente de la producción mundial”, lo que implica que “no somos formadores de precios”.
Pese a esa limitación, subrayó la calidad del producto argentino: “Tenemos una actividad muy buena, por eso cuando hay escasez en Europa el aceite de oliva argentino llega con total libertad porque cuenta con todos los patrones de calidad y certificados a nivel internacional”.