El economista, Marcos Victorica, habló con Canal E y puso en duda, en un contexto global atravesado por tensiones económicas, inflación persistente y cambios estructurales en los mercados, una de las creencias más arraigadas entre los ahorristas argentinos como es que el dólar es un refugio seguro de valor.
Marcos Victorica se refirió a la inflación en dólares y agregó una definición clave: “Con la tradición inflacionaria nuestra, parece que todo el resto es estable. Que es mucho más estable, pero no hay que dormirse”.
La pérdida del poder de compra a lo largo del tiempo
Uno de los puntos centrales es la erosión del poder de compra del dólar a lo largo del tiempo. Para ilustrarlo, recurrió a ejemplos concretos: “¿Cuánto valió un Ford Mustang cuando salió? Valía 2.300 dólares. Hoy vale 30.000, más de 10 veces más”. En esa línea, remarcó que, “hoy el dólar vale un 5%, un 10% de lo que valía entonces”, en referencia a comparaciones de largo plazo.
Victorica sostuvo que esta tendencia se aceleró en los últimos años, especialmente después de la pandemia: “Yo creo que a partir del Covid, toda esta locura de aumento de tasas de interés ha sumido a la economía americana en un pozo complicado”. En ese sentido, explicó que el aumento de tasas impacta directamente en el consumo: “Cuando resulta que sube la tasa, lo que tenés que pagar de cuota por tu casa sube 40%”.
Las repercusiones del endeudamiento estadounidense
Además, alertó sobre el nivel de endeudamiento de Estados Unidos: “Es difícil que el Estado americano salga del nivel de endeudamiento que tiene sin que el dólar pierda valor”. Y enfatizó: “Hoy el Estado americano gasta más en pagar los intereses de los bonos que lo que gasta en el gasto de defensa”.
Frente a este escenario, el entrevistado cuestionó la idea de atesorar dólares sin invertirlos: “Ese dólar que uno pensaba que conservaba el valor, no lo conserva más”. Incluso proyectó pérdidas significativas: “En 5, 10 años te puede valer 30, 40, 50% menos”.
Sobre las alternativas, advirtió sobre los riesgos de ingresar tarde a ciertos mercados: “No sé si entraría a Wall Street, porque por ahí estoy entrando a comprarme las pérdidas”. También se mostró cauteloso con activos como el oro: “No sabés si no estás comprando el costo del temor de la gente”.