La NASA presentó su nuevo robot explorador no tripulado ‘Ernest’, cuya principal innovación es el uso de algoritmos de aprendizaje por refuerzo, mecanismo de prueba y error, entrenado previamente a través de miles de simulaciones digitales. El director del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), Issa Nesnas, explicó que “el objetivo principal del desarrollo es ampliar significativamente el alcance de las futuras misiones planetarias”.
Los responsables de la nueva iniciativa robótica de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio sostuvieron que recorrer mayores distancias permitirá acceder a regiones geológicamente más diversas y aumentará las posibilidades encontrar evidencias científicas sobre la historia del Sistema Solar a través de la optimización del tiempo en cada misión.
Con un diseño más ágil, sistemas inteligentes de navegación y una velocidad de desplazamiento sin precedentes para un rover planetario, ERNEST representa uno de los desarrollos más prometedores del JPL y podría marcar el inicio de una nueva generación de exploradores capaces de cubrir, en pocos días, el terreno que actualmente demanda semanas de trabajo a los vehículos actualmente operativos sobre Marte.

El prototipo, desarrollado por el JPL de la agencia espacial estadounidense, se diferencia de los vehículos exploradores tradicionales por su diseño de cuatro ruedas que combina inteligencia artificial y nuevos sistemas de navegación autónoma.
En relación con ello, el ingeniero de robótica del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, Jeremy Nash, se refirió al trabajo realizado en el desarrollo de sistema inteligente y reveló: “Entrenamos los algoritmos utilizando simulaciones muy realistas alimentadas con datos obtenidos en distintos tipos de terreno. Eso permite que el vehículo aprenda a elegir la mejor forma de desplazarse antes incluso de enfrentarse al terreno real”.
El testeo del nuevo robot ‘Ernest’ de la NASA en el desierto de Colorado
Las pruebas de ERNEST, el innovador rover de la NASA se llevaron a cabo en el desierto de Colorado, en el sur de California, una región elegida por presentar características geológicas similares a las que podrían encontrarse tanto en la Luna como en Marte.
Los ingenieros del JPL sometieron al robot explorador a recorridos durante el día, el atardecer, el amanecer e incluso en plena noche para evaluar el funcionamiento de sus cámaras y sistemas de navegación bajo condiciones de iluminación extremas, similares a las que existen en las regiones polares lunares.

Durante los ensayos, el vehículo de exploración especial ‘Ernest’ fue capaz de desplazarse con mínima intervención humana, seleccionando rutas de forma autónoma mientras evitaba obstáculos, pendientes pronunciadas y superficies irregulares. El objetivo de estas pruebas es validar tecnologías que puedan incorporarse en futuras misiones de exploración de larga distancia sobre la Luna y Marte.
PM/MSS