Aries
La intimidad y los impulsos sexuales son altos pero muy efímeros. El amante de Aries tiene una cuota importante de impaciencia. Sin embargo, aporta optimismo, entusiasmo y humor, que enciende y vigoriza a su pareja también. Desarrolla una gran energía sexual y le gusta hacerse cargo de la misma. Son audazmente apasionados y deseosos de estar con el otro. Toman riesgos para plasmar su amor.
El acercamiento de Aries para la conquista es directo e inflexible. Los nativos de Aries no intentan persuadir si no obtienen una respuesta favorable de la otra parte, ahora si hay agua en la pileta, se tiran de cabeza.
Tauro
Los nacidos bajo este signo son extremadamente sensuales, seductores y tienen un apetito sexual muy importante.
El amante de Tauro se toma su tiempo y es lento para encenderse, no deberá apresurarlo. Aman la buena mesa, el buen sexo, y si están conjugados…mucho mejor. En la relación buscan estabilidad, seguridad y compromiso.
Las caricias firmes y el estímulo físico excitan a los amantes de Tauro. ¿Qué brindan como amante? Sexo rítmico, sinceridad y una sensualidad prodigiosa. Eso sí, la conquista será lenta y sensorial.