Un equipo internacional de científicos halló más de 500 terremotos que permanecían ocultos a 100 y 150 kilómetros debajo del hielo del glaciar David en la Antártida Oriental, a través de la implementación de algoritmos de inteligencia artificial. La ubicación donde se registraron los movimientos telúricos sorprendió al propio equipo de investigación, que aseguró que “el descubrimiento podría tener implicancias mucho más amplias para la geología mundial”.
Aunque los temblores detectados no son de gran envergadura para representar una amenaza para el continente antártico o provocar riesgos para la población, si sirven como precedentes que pueden modificar la comprensión científica sobre el funcionamiento del territorio más austral de la Tierra.
El sistema fue entrenado para reconocer patrones extremadamente débiles de ondas sísmicas, distinguiendolos del ruido de fondo presente en las mediciones y detectaron más de mil eventos en la zona investigada.

Los especialistas sostienen que esta metodología podría aplicarse en otras regiones del mundo donde existen grandes volúmenes de datos históricos que todavía no fueron analizados mediante inteligencia artificial, permitiendo descubrir actividad sísmica hasta ahora desconocida.
Los investigadores concluyen que la interacción entre la litosfera fría y gruesa de la Antártida Oriental, la litosfera más cálida y delgada de la Antártida Occidental y el enorme peso del hielo genera tensiones capaces de producir estos terremotos profundos.
La investigación fue liderada por especialistas de la Universidad de Alabama, quienes aplicaron técnicas de aprendizaje profundo (deep learning) para volver a analizar registros sísmicos obtenidos entre 2001-2004 y 2012-2015 por una red de 49 estaciones distribuidas en la Antártida.

El geólogo de la Universidad de Alabama, Long Ho, precisó que “los terremotos ocurren donde la corteza fría y rígida y el manto superior de la Antártida Oriental se encuentran con rocas más cálidas y blandas de la Antártida Occidental”.
Long Ho: “Si las herramientas de aprendizaje automático avanzan, revelarán que los terremotos profundos son más comunes de lo que se cree”
El autor principal del estudio, Long Ho, señaló que “a medida que las herramientas de aprendizaje automático continúen mejorando, podrían revelar que los terremotos profundos en el interior de los continentes son mucho más comunes de lo que actualmente se reconoce”.
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Además, Ho enfatizó que “si eso ocurre, será necesario reevaluar su papel dentro del marco de la tectónica de placas”.
Los autores del trabajo de investigación divulgado a través de la revista científica Science sostienen que la inteligencia artificial no sólo permitió descubrir terremotos ocultos, sino que también demostró el enorme potencial de reutilizar registros científicos históricos con nuevas herramientas computacionales.
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