Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense se prevé un índice UV "extremo" durante el mediodía y la tarde, con valores que podrían alcanzar o superar el nivel 11, representando un riesgo alto para la piel desprotegida.
En el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que el norte y Cuyo registrarán niveles superiores a 12, mientras que en la Patagonia los valores serán moderados a altos, descendiendo levemente hacia el extremo sur.
Leve descenso térmico en Buenos Aires y alertas por tormentas fuertes en siete provincias del norte
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El Índice UV Solar Mundial (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta con incidencia en la superficie terrestre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este indicador se expresa mediante valores numéricos que comienzan en cero; cuanto más alto es el índice, mayor es la probabilidad de que la exposición al sol provoque lesiones cutáneas y oculares, y menor es el tiempo necesario para que estas se produzcan.

Conocer este índice es vital para la salud pública ya que permite a las personas adoptar medidas de protección proporcionales al riesgo. La radiación UV no puede verse ni sentirse (no depende del calor, sino de la posición del sol), por lo que el IUV funciona como una señal de advertencia esencial para evitar daños inmediatos como quemaduras y efectos crónicos que se manifiestan con el paso de los años.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición excesiva a los rayos ultravioleta es el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades graves. La OMS y la OPS advierten que la radiación UV puede causar daños en el ADN de las células de la piel, provocando desde envejecimiento prematuro y manchas hasta diversos tipos de cáncer de piel, incluido el melanoma. Asimismo, el sistema inmunitario puede verse debilitado, reduciendo la capacidad del cuerpo para combatir ciertas patologías.
Los ojos también son vulnerables a esta radiación. La exposición prolongada sin protección adecuada aumenta significativamente el riesgo de padecer cataratas, pterigión (crecimiento de tejido en la superficie ocular) y otras lesiones inflamatorias como la fotoqueratitis. Estos efectos son acumulativos; el daño que recibe la piel y la vista desde la infancia se suma a lo largo de la vida, incrementando el peligro en la edad adulta.
Para mitigar estos riesgos, los organismos internacionales recomiendan limitar el tiempo de exposición entre las 10:00 y las 16:00 horas, cuando los rayos son más intensos. Es fundamental buscar la sombra, utilizar ropa que cubra las extremidades y sombreros de ala ancha que protejan el rostro, las orejas y el cuello.
Alerta por radiación UV extrema: el índice alcanzará niveles muy peligrosos en gran parte del país
Complementariamente, se debe aplicar protector solar de amplio espectro (que bloquee rayos UVA y UVB) con un factor mínimo de 30, renovándolo cada dos horas o tras salir del agua. El uso de anteojos de sol con filtro UV certificado es otra medida imprescindible para proteger la salud ocular frente a los niveles extremos pronosticados para esta jornada.