La Cámara de Diputados aprobó pasaba la media noche el proyecto de reforma laboral, impulsado por el gobierno de Javier Milei, pese a los intentos del kirchnerismo para suspender el debate. Ahora volverá al Senado luego de los cambios a la norma. La iniciativa recibió 135 votos a favor y 115 en contra, en una sesión atravesada por el paro nacional convocado por la CGT y una movilización de sectores de izquierda frente al Congreso que terminó con incidentes y detenidos.
"Voy en la línea del diputado Ritondo. Pasemos a la votación", dijo el diputado de La Libertad Avanza a las 00.35 del viernes. La iniciativa volverá ahora al Senado, que ya le había dado media sanción, debido a las modificaciones realizadas en la Cámara baja, como la eliminación del artículo 44 de licencias médicas.

El proyecto, se debatió bajo fuerte tensión política. El kirchnerismo intentó que la iniciativa regresara a comisión, pero el oficialismo respondió con una jugada reglamentaria para acotar la lista de oradores y acelerar la votación. Finalmente, dio marcha atrás y habilitó la palabra a todos los diputados anotados.
En ese escenario, el interbloque cordobés que responde al gobernador Martín Llaryora mostró una presencia parcial. No participaron de la sesión Juan Schiaretti, Ignacio García Aresca ni Alejandra Torres. Desde el entorno del exmandatario provincial señalaron que no pudo viajar por la afectación del transporte aéreo en el marco del paro. En el caso de Torres, se informó que tenía compromisos previos en el exterior, mientras que sobre García Aresca no hubo explicaciones públicas detalladas.
Las ausencias cobraron relevancia por el tratamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los puntos más cuestionados del proyecto, que modifica el esquema tradicional de indemnizaciones. En el Senado, la cordobesa Alejandra Vigo ya había votado en contra de ese capítulo, lo que incrementó la expectativa sobre el comportamiento del espacio en Diputados.
Cómo participaron los cordobeses
Entre los cordobeses que sí intervinieron en el debate hubo posiciones críticas. Juan Brügge, del interbloque Provincias Unidas, cuestionó con dureza la técnica legislativa del proyecto. Comparó el texto con “una demanda mala” que, como abogado, le resultaría difícil de contestar. Señaló que la iniciativa presenta “incertidumbres”, ambigüedades y vacíos que, a su entender, podrían derivar en un aumento de la litigiosidad si finalmente se convierte en ley. “Como muchos supuestos de hecho carecen de sentido común, va a activar necesariamente planteos ante la Justicia”, advirtió.
También desde Córdoba, Natalia de la Sota, de Defendamos Córdoba, rechazó de plano la reforma y la definió como parte de un “paradigma deshumanizante”. Sostuvo que la norma “atenta contra los derechos individuales y colectivos” y cuestionó que se la presente como una herramienta para fomentar el empleo. “Habrá que cambiar la política económica en un marco de producción e inversión genuina, y luego pensar en una actualización laboral”, planteó. Además, interpeló a sus pares sobre el quórum otorgado al proyecto y alertó por el impacto general de la iniciativa sobre los trabajadores.
El clima en el recinto también estuvo atravesado por las críticas del diputado Nicolás Trotta hacia los legisladores peronistas de distintas provincias, a quienes llamó a no acompañar la reforma. Desde La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni pidió directamente avanzar hacia la votación, en línea con la estrategia oficialista de acelerar definiciones.
Miguel Pichetto apunto a a la falta de argumentos jurídicos, políticos y económicos del gobierno para sancionar la reforma laboral. Para el legislador, la reforma en debate "deja atrás definitivamente el sistema de protección del trabajador y va a un sistema donde se va a beneficiar fuertemente el sector más fuerte de la relación laboral, que es el sector empresario".
"Revisando la ley y buscando esforzadamente para ver si había algún elemento o algún punto que favoreciera al trabajador, puedo decir que no hay ninguno", sentenció. Tal como anticipó LPO, Pichetto expresó que "el FAL es un fondo creado para el negocio financiero del ministro Caputo, supuestamente para asistir a los fondos de despido de las empresas". "Vamos a ver, yo creo que va a servir de soporte, como siempre, al gobierno, que cuando necesite algún crédito, va a estar el fondo que se va a conformar con una parte sustancial del fondo de sustentabilidad", vaticinó.
Con sólo tres de sus seis miembros presentes —Carlos Gutiérrez, Carolina Basualdo y Brügge— el cordobesismo dejó una señal ambigua en una discusión central para el gobierno nacional. La reforma laboral no sólo tensionó el vínculo entre oficialismo y oposición, sino también las estrategias provinciales frente a una Casa Rosada que necesita cada voto para blindar los artículos más sensibles.
Cómo votaron los diputados de Córdoba
POSITIVO
LLA
Gabriel Bornoroni;
Gonzalo Roca;
María Celeste Ponce;
María Cecilia Ibañez;
Enrique Luch;
Marcos Patiño Brizuela;
Belén Avico;
Luis Picat;
Laura Rodriguez Machado;
Laura Soldano;
PROVINCIAS UNIDAS
Carolina Basualdo;
Carlos Gutierrez
NEGATIVO
Juan Brügge (PROVINCIAS UNIDAS)
Natalia de La Sota (DEFENDAMOS CÓRDOBA)
Gabriela Estévez (UNIÓN POR LA PATRIA)
AUSENTES
Ignacio García Aresca
Juan Schiaretti;
Alejandra Torres