Julio 2026 quedo registrado como el segundo mes más cálido a nivel planetario de la historia, según datos publicados por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). El fenómeno se ubicó apenas por detrás del récord establecido en julio de 2023.
Durante el periodo analizado, la temperatura media del aire en superficie fue 16,90 °C, un valor que se sitúa por encima del promedio habitual del período 1991-2020.
Más preocupante resulta la comparación con la era preindustrial (1850-1900), ya que el registró arrojó una desviación de 1,47 °C por encima de la media histórica.
Anomalías en Europa y Estados Unidos
Las marcas térmicas se manifestaron en el hemisferio norte. Europa occidental vivió su tercer mes consecutivo de calor excepcional, lo que llevó a que el bimestre compuesto por junio y julio alcanzara una temperatura media combinada de 21,62 °C.
Por su parte y conforme a los informes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), los 48 estados continentales de Estados Unidos promediaron 1,8 °C por encima de la media del siglo XX. Esta anomalía permitió a julio de 2026 superar los picos de calor registrados en julio de 1936 y julio de 2012.

Sin embargo, el indicador mas alarmante provino del ámbito acuático. La temperatura media de la superficie del océano fuera de las regiones polares marcó 20,96 °C. Los intensas olas de calor marinas golpearon duramente los ecosistemas clave en el Atlántico europeo y el Mediterráneo occidental.
Frente a esta situación, los especialistas destacaron la existencia de un mecanismo de retroalimentación entre sequía y alta temperaturas. Al secarse los suelos, la tierra pierde su evaporación natural y deja de enfriar el entorno.
La combinación de factores ambientales trajo consecuencias devastadoras y altas temperaturas. La falta de humedad en la vegetación desencadenó incendios de alta intensidad en el sur y centro de Europa. En paralelo, los caudales de ríos emblemáticos como el Sena, el Rin y el Danubio cayeron a niveles drásticamente bajos.
BGD
LT