Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, se pronostica un índice UV que alcanzará niveles de "muy alto" a "extremo", con valores que oscilarán entre 10 y 11 durante las horas del mediodía solar.
En el resto de la Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que el norte y la región de Cuyo registrarán niveles superiores a 12, mientras que en la Patagonia los valores serán moderados a altos.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Índice UV es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta proveniente del sol en la superficie terrestre. Se expresa como un valor numérico a partir de cero: cuanto más alto es el índice, mayor es la probabilidad de sufrir lesiones cutáneas y oculares en un tiempo menor de exposición.

Es fundamental conocer este indicador porque permite a la población tomar decisiones informadas sobre su protección. Un nivel de 3 o superior ya requiere medidas de cuidado, mientras que niveles por encima de 11 indican un riesgo extremo donde la piel sin protección puede quemarse en cuestión de minutos.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición excesiva a la radiación UV, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel. Además, puede causar daños acumulativos como el envejecimiento prematuro de la dermis, la aparición de manchas y el debilitamiento del sistema inmunológico cutáneo.
Los ojos también son vulnerables; la radiación solar sin protección adecuada puede provocar cataratas y otras afecciones oculares graves como la fotoqueratitis. La OMS subraya que los niños y adolescentes son especialmente sensibles, ya que gran parte del daño solar de toda una vida se produce antes de los 18 años.
Para mitigar estos riesgos, las autoridades sanitarias recomiendan evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas, momento en que los rayos son más verticales e intensos. Es vital buscar la sombra y utilizar ropa de trama cerrada que cubra la mayor parte del cuerpo, así como sombreros de ala ancha.
Asimismo, se aconseja el uso de protector solar de amplio espectro (mínimo FPS 30) aplicado 20 minutos antes de salir y renovado cada dos horas. El uso de anteojos de sol con filtro UV certificado es indispensable para proteger la visión de los daños irreversibles causados por la radiación ambiental.