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riquelme versus macri

La elección suspendida de Boca se nacionaliza y crece la teoría de una intervención de la nueva IGJ

En caso de que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil no se expida en los próximos días y los comicios se trasladen para 2024, la intervención del club es una posibilidad real. Lo denuncia el oficialismo xeneize y lo admiten por goteo en la oposición. En el riquelmismo ya se preparan para una cancha inclinada después del 10 de diciembre, en la Argentina de Milei y con una Inspección General de Justicia con nuevas autoridades. El rol de Angelici y la antinomia mercado versus Estado trasvasada en Boca a este enfrentamiento entre el ídolo histórico y el presidente más exitoso.

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Apoyo explícito. Milei posteó en contra de Riquelme y a favor de Palermo, el DT que prometió el macrismo si gana la elección. | fotobaires

Hay un presidente en ejercicio que ni se asoma. Hay un candidato oficialista que se cargó la campaña al hombro a pesar de integrar una gestión que no termina de cautivar, y que acrecentó la disconformidad de un sector del pueblo en los últimos meses. Hay un candidato opositor designado por quien ejerce el poder real, Mauricio Macri, que ya no lo ejerce en las sombras sino a su lado. Hay elecciones discutidas, denuncias en la Justicia, fallos a medida, operaciones mediáticas, mentiras, fake news, trolls, campañas de miedo, promesas de inversión y lluvias de dólares, promesas en hacer lo que no se hizo y la antinomia mercado versus Estado (en este caso, el club). Podría ser un resumen de la Argentina electoral de todo este 2023, pero no: es Boca.

El club más popular del país, al que buena parte del funcionariado define como la provincia número 25 de la Argentina, llevó hasta el paroxismo esa analogía. La suspensión de los comicios que se iban a realizar hoy por una medida cautelar del Juzgado Civil Nº 11, a cargo de la jueza Alejandra Débora Abrevaya, puso de relieve una dicotomía que es política, pero también económica y cultural: si Riquelme representa la emotividad de viejos tiempos y el amor por la camiseta, el barrio y el club, Macri representa la hiperprofesionalización de los clubes, la apertura a sociedades anónimas y a capitales extranjeros que podrían originar un salto deportivo y la pérdida de la identidad y función histórica.  

Son lecturas posibles, justificadas por declaraciones públicas y privadas, que chocan con el limbo de la realidad: las elecciones sin fecha, la espera a que la Cámara Nacional en lo Civil confirme o revoque lo que dictó Abrevaya, luego de la apelación del club. En esa realidad también están, a la vista de cualquiera, las enormes carpas que montó el club en la Bombonera. ¿Quién se hace responsable de los 300 mil dólares que costó ese armado colosal que ahora tendrá que desmontarse o, en su defecto, sostenerse a costa de más dinero?  

Hay acciones –y operaciones– jurídicas y judiciales, pero también hay interpretaciones y movimientos políticos. El posteo del presidente electo Javier Milei ubicando a Martín Palermo –el DT que vendría al club si la fórmula Ibarra-Macri ganara las elecciones– por sobre Riquelme como el último gran ídolo no es casualidad: es parte del apoyo que Macri le pidió a Milei para torcer todas las encuestas, que daban ganador a Román por alrededor de diez puntos.  

Pero Milei no sólo tuitea. Aporta gente al armado de Macri: las reuniones e intervenciones que tuvo Ramiro Marra, posible titular de la AFIP desde el 10 de diciembre, en el círculo bostero homologan ese acuerdo múltiple, difuso y caótico entre el PRO y La Libertad Avanza a nivel nacional.  

Angelici, que hasta hace tres meses rechazaba a Ibarra como candidato y amagaba con conducir una tercera posición, dejó su enojo de lado para retomar un rol protagónico en la Justicia. En el riquelmismo ya se preparan para una cancha inclinada después del 10 de diciembre, en la Argentina de Milei y con una Inspección General de Justicia (IGJ) con nuevas autoridades, más proclives a favorecer al macrismo. El recuerdo es inevitable: entre 2015 y 2019, el titular de ese organismo que controla y regula a los clubes era Sergio Brodsky, un hombre muy vinculado a Angelici. 

En el caso de que la Cámara no se expida esta semana y la elección se traslade para 2024, la intervención es una posibilidad real. Lo avisan en el oficialismo con el nuevo spot y lo sueltan por goteo en la oposición. “Nos cagaban con ese padrón trucho”, le dice a PERFIL uno de los armadores del macrismo. “Sabían que perdían, por eso hicieron esto”, contraponen del lado oficialista. La verdad entera, que está en las urnas, ahora espera.